Días antes de la declaratoria de emergencia sanitaria en el país y la implementación de la Jornada Nacional de Sana Distancia, en un recorrido por el edificio matriz del Nacional Monte de Piedad, recién restaurado, con la guía del arquitecto responsable del proyecto de intervención, Armando Chávez, y del patrono secretario de dicha institución, Pedro Romero de Terreros, El Economista tuvo acceso al lugar de la excavación en la que entre 2017 y 2018 se hallaron los vestigios prehispánicos y coloniales, cuyos análisis posteriores permitieron concluir que se trata de los palacios del 6° Huey tlatoani mexica Axayácatl y del conquistador español Hernán Cortés, cuya confirmación finalmente se dio la mañana de este lunes.

En esta visita, a diferencia de las imágenes compartidas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) que muestran el momento de los trabajos de salvamento arqueológico emprendidos un par de años atrás por el Programa de Arqueología Urbana (PAU), que coordina el arqueólogo Raúl Barrera Rodríguez, en el sitio excavado ya se observa un espacio restituido, con los trabajos de conservación terminados y muros contemporáneos adyacentes, para protección del hallazgo de las etapas constructivas de este edificio, testimonio de los palacios que ahí se edificaron.

Durante esta visita, el patrono secretario de la institución centenaria, que tiene su casa matriz en ese edificio adquirido por el Monte de Piedad en 1836, compartió que se está planeando un proyecto museográfico para relatar los casi 700 años de historia de los que esta ubicación ha sido testigo, a partir de la fundación de México-Tenochtitlan, en 1325. refirió que aún se está evaluando de qué manera se exhibirán estos vestigios.

Romero de Terreros explicó que “esta es una de las habitaciones más completas que hay en el centro. Normalmente lo españoles arrasaban los edificios a menor altura y quedaban a un metro o un metro cincuenta. Este tiene casi tres metros y medio. Por eso es que estamos trabajando en el proyecto de museografía: cómo poder narrar la historia de una manera en que sea interesante y pueda capturar”.

Es posible observar el piso prehispánico del Palacio de Axayácatl y, en el muro del costado derecho a la vista, se observan dos tipos de construcciones distintas, la más profunda, con un apilado vertical de los sillares, correspondientes a la época prehispánica, mientras que la más cercana a la superficie, con un ensamble horizontal, correspondiente al periodo colonial. En este nivel, adyacentes en la esquina más próxima, destacan dos piedras con labrados prehispánicos en altorrelieve. Como explican los especialistas del INAH, una, la más grande, tiene la representación de la serpiente emplumada y la otra, la más oculta, un tocado de plumas.

“El arqueólogo (Raúl Barrera Rodríguez) nos platicó que, seguramente, en alguna parte del Palacio de Axayácatl había una estela que estaba narrando alguna historia y que, algo que hacían los españoles es que tomaban piedras que les gustaban y las usaban para decoración de sus habitaciones. Probablemente por eso está ahí, arriba, en la época de Cortés”, explicó Romero de Terreros.

Cronología

1469 -1481

Periodo durante el cual estuvieron edificadas en esos predios las casas viejas conocidas como Palacio de Axayácatl, Huey tlatoani mexica.

1519

El Huey tlatoani Moctezuma II permitió a la comitiva de Hernán Cortés alojarse en las casas viejas que habían pertenecido a su padre.

1520

El Palacio de Axayácatl fue la última morada del emperador Moctezuma II.

1521

Se convirtió en Palacio del conquistador Hernán Cortés, tras la caída de Tenochtitlan.

1525

El Palacio de Cortés pasó a ser la sede del primer Cabildo de la Nueva España y del Marquesado del Valle de Oaxaca, concedido a Cortés en1529.

1755

Pedro Romero de Terreros funda el Sacro y Real Monte de Piedad de Ánimas, posteriormente Nacional Monte de Piedad, que adquiriría posteriormente el predio de la residencia de Cortés.

1836

Nacional Monte de Piedad adquirió los predios e instaló su matriz en el inmueble que hoy conocemos, a un costado de la Catedral Metropolitana.

2017-2018

El INAH realiza obras de salvamento arqueológico aprovechando las obras de rehabilitación del inmueble.