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¿Estamos listos para vacacionar? Hagamos una reflexión a nivel personal
Viajar con un sistema inmune fortalecido puede ser la gran diferencia entre un viaje placentero y algo que acabe mal. “Cuando yo estoy cuidando mi estado de salud, no nada más me cuido a mí y a mi familia, también a las personas con las que voy a convivir y a las poblaciones a donde vamos a asistir”, nutrióloga Alicia Ramírez Huerta.

Foto: Cuartoscuro
De acuerdo con el calendario escolar, el periodo vacacional en nuestro país comenzó este sábado 10 de julio y terminará el domingo 29 de agosto. En años anteriores sería el momento ideal para pensar en visitar nuevos lugares, reunirse con la familia y los amigos, sin embargo vivimos momentos extraordinarios.
Para reflexionar sobre si es prudente emprender un viaje o no y cómo protegernos, El Economista platicó con la especialista en nutrición Alicia Ramírez Huerta, quien dio diversos consejos al respecto.
“Lo primero es estar conscientes de que el tema de Covid-19 no ha terminado”, dice Ramírez Huerta. Los casos aumentaron y son dos los principales motivos: el primero es pensar que el virus ya se acabó y que podemos regresar a nuestras vidas. Actualmente tenemos un repunte. El mismo subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, dijo que el país se encuentra en el tercer periodo epidémico con 14 entidades federativas en ascenso, seis de las cuales registran mayor velocidad de contagios. El segundo error es pensar que la vacuna es suficiente para que no nos de la enfermedad, no se propague y ya podamos hacer todo como antes. Nada más alejado de la realidad.
También es cierto que hemos vivido un periodo muy prolongado de encierro, de tal manera que en muchos casos incluso se hace necesario salir, tratar de retomar la vida de alguna manera y despejarnos un poco. Lo importante será no olvidar que estamos en peligro de contagio constante y que tenemos nuevas variantes donde la más susceptible ha sido la población joven.
¿Qué hacer para pensar en la posibilidad de un viaje?
La especialista asegura que la primera pregunta sería si es estrictamente necesario salir, por ejemplo, si tenemos personas mayores que en verdad han estado encerradas todo este periodo. Luego, observar el destino y su prevalencia de casos; en este sentido, sería prudente elegir lugares con poca afluencia, alejados y al aire libre; esto podría disminuir hasta un 95% la posibilidad de un contagio.
Por otro lado, no es lo mismo viajar con la familia nuclear o con quien se cohabita, a que se reúna la familia extendida, “ese extra puede ser una gran fuente de contagio”. No es lo mismo un viaje de cinco personas a un tour de 50 personas, entre mayor el número de personas, el contagio estará mucho más presente. “Si hay alguien adicional a la familia, no está de más pedir una prueba”.
Luego de las recomendaciones grupales viene la parte personal. Ramírez Huerta asegura que viajar con un sistema inmune fortalecido puede ser la gran diferencia entre un viaje placentero y algo que acabe mal. “No es ninguna novedad que el estado de salud de una persona impondrá las condiciones para que un padecimiento sea enfrentado de tal o cual manera, por ejemplo, las personas con sobrepeso tienen un estado de salud menos adecuado y esto se ve en la respuesta inmune”.
En este sentido para aumentar la defensa natural del cuerpo es importante adoptar hábitos donde lo básico sea obtener los nutrientes esenciales de los alimentos, como lo son las vitaminas B6, B9, B12 y D3, además del Zinc, que de manera natural se encuentra en alimentos de origen animal, particularmente en el huevo o los lácteos, los pescados grasos (sardinas, salmón) y champiñones. Aún así lo mejor es acudir con un especialista que mida los aportes que requerimos según nuestras condiciones físicas y de salud y aumentarlos de ser necesario, todo bajo su supervisión.
Ante la pregunta: ¿qué estoy comiendo?, un buen tip es pensar en favorecer las cáscaras por sobre los empaques: “tunas, manzanas, plátanos, a cambio de frituras, panecillos y alimentos industrializados, sin satanizar a estos últimos. Es muy importante comer alimentos naturales”.
Dietas “mata hambre”, indica, en cambio no ayudarán para llegar con un sistema inmune fortalecido y adicional a ello se requiere de ejercicio, un sueño reparador, evitar el estrés (con meditación y técnicas) y evitar el alcohol y el tabaco.
Una vez que decidimos viajar, no podemos olvidar tomar precauciones para evitar contagios. Es importante hacer una propia “guía del viajero responsable”, para ello hay una serie de sugerencias:
Realiza prueba de COVID-19
Mantén una distancia de 1.5 metros. Normalmente esta regla se olvida en las vacaciones.
Limita el contacto: evita tocar superficies que se tocan con frecuencia.
Lava las manos de manera constante y utiliza gel antibacterial: No toques tus ojos ni tu nariz y boca.
Aerosol desinfectante y gel antibacterial en bolsa de mano y equipaje.
Utiliza cubrebocas; preferentemente, también lentes o careta de protección.
Oxímetro y termómetro de bolsillo.
Vitamina D3 en dosis de 4,000 unidades Internacionales: para mantener tu sistema inmune en equilibrio.
Melatonina de liberación prolongada, ayuda a mantener el sistema inmune equilibrado.
Para obtener mayor información se pueden consultar las páginas: www.vitaminad.mx y https://medix.com.mx/ O al call center 800 366 3349