Para José Franco, el nuevo titular de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la UNAM, la comunicación de la ciencia no solo es fundamental para el desarrollo de un país, sino que satisface un "hambre de conocimiento" que tiene la gente.

A pocas semanas de haber asumido la dirección de la institución, el "humilde astrofísico", como se define, y organizador de la exitosa Noche de las Estrellas, se toma un tiempo entre las reuniones de planeación con su equipo y las que tiene con posibles fuentes de financiamiento para las planes que elaboran, para recibirnos en las instalaciones de Universum Museo de las Ciencias.

La DGDC, dice Franco, es "un centro para tocar al gran público, al resto de los universitarios y sobre todo para los chicos que deseen abrazar una carrera científica. Pero también considera que particularmente en este año la divulgación de la ciencia tiene que llegar a otro, "para que todos los candidatos a ocupar puestos en el gobierno, no solo los presidenciales, tengan información sobre la importancia de la ciencia en este país, y, sobre todo, sobre lo que la ciencia puede hacer por este país".

Hay otros esfuerzos en ese sentido (la Academia Mexicana de Ciencias hizo un documento para los candidatos, se propuso en el Senado la creación de una secretaría de ciencia y Tecnología), ¿cuál va a ser la aportación de ustedes?

Yo no lo veo desvinculado, lo trato de ver integrado. Por un lado todos los actores dedicados a la educación superior, a la ciencia y la tecnología quieren plantear su visión y sus deseos sobre el futuro del país, pero los esfuerzos deben de ser comunes, donde se sumen la visión el talento, el conocimiento y las capacidades de los diferentes actores, y cuando digo actores me refiero a instituciones y agrupaciones. Es muy importante generar una visión conjunta entre las universidades , Conacyt, SEP, el Foro Consultivo de Ciencia y Tecnología y otros, hay que sumar para tener una visión lo más amplia y consensada posible. Y desde la UNAM, desde esta dirección, hay que aportar y sumarnos a los demás actores...

Puede sonar pretensioso, pero quiero hacer notal que la DCDG tiene características que la hacen muy poco usual y creo que es única el país y en Latinoamérica en dimensiones y perspectiva.

Tenemos dos museos (Universum y el Museo de la Luz) desarrollo de medios, radio, TV, medios escritos, medios electrónicos, hay personas dedicadas a la divulgación y al periodismo científico, se editan libros, se edita una revista importante de divulgación, ¿Cómo ves?, hay un grupo que trabaja en el posgrado se ofrecen capacitaciones y diplomados, asesoría y talleres todas las edades. No hay un esfuerzo de este tamaño en otro lado.

Llevas aquí, cuánto, tres o cuatro semanas...

Llevo cinco minutos y como verás ya tengo puesta la camiseta. Creo que es algo de verdad importante. La ciudadanía vive inmersa en una problemática cotidiana y no tiene por qué saber cuáles son los frutos recientes de la ciencia y la tecnología, y no necesariamente tiene por qué tener conciencia, si no se le da, de la magnífica palanca de desarrollo que es la ciencia. Entonces la labor de comunicarlo es fundamental.

La experiencia que he tenido en la Noche de las Estrellas me ha mostrado el hambre que hay de conocimiento, en todas las capas sociales y estratos de edad. Hay que tratar de satisfacer esa hambre. Lo cual va redundar en un país con mejores herramientas para el futuro.

Creo que en el éxito de la Noche de las Estrellas influye mucho que sea en zonas arqueológicas.

Claro, estamos consciente de esa enseñanza de la Noche de las Estrellas, que usa el gancho de la astronomía y la observación de planetas y estrellas como apenas una forma de introducirte al conocimiento y ese conocimiento puede ser muy amplio, es la reflexión de la humanidad sobre sí misma, y eso es humanismo; de la sociedad sobre sí misma, y esas son ciencias sociales; es el esfuerzo para ver más lejos y mejor, y eso desarrollo de la tecnología. No estamos centrados únicamente en un área particular.

El conocimiento es una herramienta para solucionar nuestros problemas y los problemas no respetan fronteras temáticas. El problema de la energía es transversal, requiere física, química, ingeniería; el problema del agua toca a todos los ambientes, desde sociales hasta geográficos y está asociado a problemas de salud y alimentación, de migraciones es un problema que requiere de la convergencia de muchas áreas del conocimiento.

No nos vamos a convertir en una compañía de publicidad para la ciencia, pero tampoco vamos a estar muy alejados de eso, a fin de cuentas lo que vamos a hacer, que es difundir productos, en este caso, productos del conocimiento.

En ese sentido, hay quienes hablan de la importancia para la divulgación de la ciencia de los slogans y las catchy phrases, expresiones que atrapen al público como el Big Bang o la Partícula de Dios...

Sí, hay que generar conceptos que atraigan el imaginario popular.

Había muchos conflictos con la administración anterior, la de René Druker, ¿cómo te estás enfrentado a eso?

Conflictos hay en todos lados y algunos son más públicos que otros, y en un lugar dedicado a la comunicación, pues es natural que se hagan públicos y tal vez eso los saca un proporción. Como sucedió con una ya muy famosa acusación de plagio. Pero creo que tenemos que enfrentar los conflictos con los ojos puestos en el futuro, el pasado hay que revisarlo, analizarlo y entenderlo para no habrá que repetir errores, pero hay que tener la meta en el futuro y estamos en eso, en la construcción del futuro.

Ya que estamos en las catchy phrases, los conflictos nunca faltan y el dinero nunca alcanza.

Sí, la frase usual es que el problema es el dinero, pero es exactamente al revés: la solución está en el financiamiento... bueno al menos parte de ella. Tú le puede inyectar todo lo que quieras a un proyecto y si la gente no es buena fracasa y con poco dinero y gente buena tienes éxito y ese es el caso de la investigación y la educación superior en el país, donde tienes una inversión hasta ilegal, porque la ley dice que debería ser el 1% y es alrededor del 0.4. Es insuficiente e inadecuado, y sucede lo mismo con la educación superior, más del 80% del presupuesto de la universidades públicas son para sueldos, entre el 5 y el 10% son gastos fijos, mantenimiento luz y cosas así, y lo que sobra para crecer es siempre muy poco.

La UNAM está igual. Aquí en la DGDC tenemos la misma situación con un par de agravantes. Las revistas de divulgación y los museos no recuperan casi nada entonces tienen que ser subsidiados. Tenemos que remodelar a fondo los museos y no podemos sacar el dinero para la remodelación de ahí, hay que buscar financiamiento. Porque no es pintar, hay que actualizar las exhibiciones, la ciencia ha avanzado y también las formas en la que se le acerca al gran público.

La amena charla con el "humilde astrofísico" debe terminar, su siguiente cita es con alguien de Pemex para discutir sobre financiamiento.