La Fundación Jorge Marín –en colaboración con el Consulado General de México en Raleigh— inauguró el pasado 7 de octubre la exposición Alas de la ciudad, del escultor mexicano Jorge Marín, en el Parque Dix de la ciudad estadounidense de Raleigh, Carolina del Norte, donde tiene asiento la comunidad de migrantes de origen purépecha más extensa en esa nación.

La exhibición está compuesta por un conjunto de nueve esculturas monumentales de bronce, que evocan conceptos relacionados con las virtudes espirituales de la humanidad.

Estas esculturas se caracterizan por ser corpóreas, dinámicas y por desafiar la gravedad, mientras algunas de ellas se balancean sobre esferas que aluden metafóricamente a la templanza.

Foto EE: Cortesía

Esta exposición busca entablar un diálogo entre el arte contemporáneo mexicano y la población de la ciudad. Para ello cuenta con un elemento distintivo que vincula las raíces del artista, la diversidad lingüística mexicana y el contexto de Raleigh como ciudad diversa y multicultural: se trata de la inclusión de la lengua purépecha en los textos curatoriales que acompañan a las esculturas, así como la integración de extractos de la obra Mitología Tarasca, del reconocido antropólogo José Corona.

El epicentro de la cultura purépecha ha sido, desde la antigüedad y hasta nuestros días, el actual estado de Michoacán. Se trata de una cultura viva, cuya lengua está profundamente arraigada entre sus integrantes como signo de identidad.

Cabe señalar que una de las mayores representaciones demográficas migrantes en Raleigh tiene raíces en la cultura purépecha, lo que da mayor pertinencia al objetivo de  fortalecer los vínculos humanos a través de la conexión estética y emotiva que caracteriza la obra del artista.

Para Jorge Marín, la conexión entre la lengua y literatura purépechas y su obra es fundamental, pues abre las puertas a la posibilidad de generar nuevos relatos e imaginar otras formas de convivencia intercultural. “Esta lengua no solo aportará al contexto de mis piezas, sino también la cultura purépecha se retroalimentará con cada una de ellas”, señaló el escultor.

Se trata, también, de la primera vez que un artista internacional presenta su obra en el parque urbano más grande de Raleigh, el Dix Park, cuyo nombre rinde homenaje a Dorothea Dix, prominente activista social estadounidense del siglo XIX. Las esculturas que conforman esta exhibición se instalarán, durante seis meses, en esta ciudad conocida en Estados Unidos como la Smithsonian del Sur, gracias a su amplia oferta cultural.

Foto EE: Cortesía

Una de las esculturas presentes en el Dix Park, será la icónica Alas de México; reconocida a nivel mundial por su naturaleza interactiva, que genera vínculos participativos y se enriquece a través de la interrelación con el público que la visita y la hace suya. Jorge Marín cuenta con una trayectoria profesional de más de 25 años, en los que ha transitado con éxito por la escena artística nacional e internacional, participando en más de 330 exposiciones colectivas e individuales. Su obra ha sido expuesta en treinta y tres países de América, Europa y Asia.

La exposición Alas de la ciudad inició su camino en la Ciudad de México en el año 2010, y continuó su recorrido por varias regiones de Estados Unidos (Texas, Colorado, California, Carolina del Sur y Carolina del Norte). Esta exhibición forma parte de las propuestas que desarrolla la Fundación Jorge Marín a nivel nacional e internacional, con la finalidad de promover el arte mexicano contemporáneo y realizar proyectos de índole social a través de la obra del escultor.

En opinión de Elena Catalán, directora de la Fundación Jorge Marín, Alas de la ciudad contribuirá también al reforzamiento identitario de las nuevas generaciones descendientes de migrantes en Raleigh, “porque esta realiza un homenaje a temas, pensamientos y formas de vida de los pueblos originarios, los cuales no son ni estáticos ni aislados y cuya labor sigue generando conocimientos, expresiones culturales y modos de intercambio”.

Por su parte, Janet Cowell, presidenta y directora ejecutiva de Dix Park Conservancy, manifestó –a nombre del equipo que encabeza— su satisfacción por recibir en el espacio público a su cargo esta exposición. “Alas de la Ciudad –señaló Cowell— encarna  la aspiración de Dix Park como un lugar para la introspección, la interpretación y la comunidad. Damos la bienvenida a todos en la ciudad y la región circundante para experimentar e interactuar con estas inspiradoras obras de arte”, agregó.

Para Claudia Velasco, cónsul general de México en Raleigh, esta exhibición se encuentra en perfecta sintonía con el objetivo diplomático de difundir en el mundo, a través de obras representativas y de alta calidad artística, la cultura tradicional mexicana. Se trata de una exposición importante “por el carácter universal de la obra de Jorge Marín, por su propuesta estética y por esa provocación que nos ha reiterado tantas veces el artista al invitarnos a asumir nuestras propias alas”, señaló la diplomática.

La Fundación Jorge Marín agradeció la contribución de Sandra Aguilera titular de la Secretaría de Cultura de Michoacán, así como de su equipo de colaboradores, en la investigación y elaboración de materiales para el programa curatorial y educativo que acompañará la muestra, entre las que destacan: visitas guiadas, seminarios internacionales y  talleres –presenciales y en línea— dirigidos al público de distintas edades.

 

kg