“El ciclo anual de la mariposa monarca es una proeza impresionante, la migración Canadá-Estados Unidos-México, su remigración y distribución por toda Norteamérica es ni más ni menos que la adaptación de una especie a su biogeografía y clima, por eso es tan emblemática”, explica Eduardo Rendón subdirector del Programa de Ecosistemas Terrestres en WWF México.

El biólogo y conservacionista asegura que es muy fácil conectar con ella, “es probablemente el insecto más carismático y ésta en particular por sus colores llamativos, lo es claramente”. No obstante, la conservación trinacional presenta grandes retos. El principal es que en los sitios de reproducción de la monarca en Estados Unidos y Canadá, particularmente en el medio oeste del país vecino, los granjeros han utilizado de manera excesiva herbicidas para eliminar las plantas que compiten con la soya y el maíz, pero justamente las asclepias o algodoncillos (un género de plantas perennes ) son de las que se alimenta la mariposa.

Pero no es el único problema, los retos para esta especie son diversos. El cambio de uso de suelo en todo Norteamérica está transformando los ecosistemas, “por eso se debe coincidir en la preparación de proyectos que puedan restaurar estos ecosistemas, no sólo a la luz de la monarca sino de todas las especies migratorias”.

Un tercer problema es el cambio climático, “todas las etapas de los ciclos de vida de las diferentes generaciones de la monarca en el ciclo anual migratorio, el cambio climático y las variaciones excesivas están afectando a la especie”. 

Otro problema que atañe de manera cercana a la sociedad mexicana es la degradación de los bosques en territorio nacional. Rendón explica que a pesar de que a partir de 2009 se promovió el decrecimiento de la tala clandestina y hoy se tiene la reserva de la biosfera con 56,259 hectáreas protegidas y 13,551 de zona núcleo, la tala histórica en los sitios de hibernación sigue siendo una preocupación. En las partes altas de las montañas, donde las mariposas están en sus colonias cuando llegan a México, se siguen presentando afectaciones, hay años en que repunta la tala y otros en los que disminuye, pero no se ha combatido por completo. “En el último periodo, de 5 hectáreas afectadas se fue a 20 hectáreas, con una tala denominada hormiga porque la hacen individuos y no a gran escala, esto sigue causando problemas”, explica Rendón.

Los sitios de hibernación son lugares específicos que le dan el microclima necesario a las colonias de hibernación y en México es la más importante, probablemente aquí llega el 90% de toda la población de Norteamérica. Pero hay otra migración, la de California, “tristemente la temporada pasada prácticamente quedó declarada en extinción, las mariposas monarca del oeste, de las montañas rocallosas desapareció, pues se contaban con las manos”, añade. 

También el numero de monarcas que llega a México se ha reducido en un 80%, aunque no en el nivel de California, estamos en niveles en los que necesitamos poner atención. En 2013-2014 llegamos a solo .67 hectáreas ocupadas por mariposa monarca, si esto se hubiera combinado con una tormenta invernal, prácticamente se hubieran perdido.

Por ello el especialista asegura que el reto sigue y los humanos tenemos en la mariposa un modelo importante para la conservación y para retomar el camino. 

Acciones colectivas

Rendón comparte que la mariposa monarca ha requerido del apoyo de muchos sectores preocupados por la especie y su entorno, uno de los más importantes es la iniciativa privada, pues gracias a su apoyo financiero es que WWF ha podido trabajar en proyectos de conservación.

“Las alianzas estratégicas son nuestro motor, lo que hace posible que trabajemos en el campo”, ya que en México el 51% del territorio es propiedad de ejidos y comunidades, “la gente es la dueña de la biodiversidad”.

Hoy es importante continuar con los esfuerzos, y explica: “Nosotros trabajamos de la mano de ellos para establecer estrategias de sustentabilidad a la luz de la gente que vive en los ecosistemas, pero no tenemos recursos ilimitados, nosotros trabajamos la tarea de conservación solo gracias al apoyo de la iniciativa privada, entonces lo que hacemos es tratar de interesarlos en los proyectos para que juntos podamos financiar estos proyectos”.

Actualmente se prepara una alianza con la compañía Air Wick, esto permitirá seguir con las labores y seguir sumando aliados, pues “aunque pareciera que se tienen intereses distintos, estos pueden confluir en uno en común, la conservación y la sustentabilidad para el campo, que al final es asunto de todos”, concluye.  

nelly.toche@eleconomista.mx