Este martes, a través de las redes sociales, extrabajadores de Canal Once levantaron la voz. Su pugna, la reivindicación de sus derechos laborales tras el despido, “de manera arbitraria” y gradual de alrededor de 50 elementos del canal público del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

Por medio de una carta pública, los afectados argumentaron que el despido fue gradual, a lo largo de este mes, con la sucinta explicación del recorte presupuestal en la televisora por el término de sus contratos.

María Diego Hernández fue jefa de División de Desarrollo y Evaluación de Guiones. Trabajó en Canal Once a lo largo de 10 años. Hoy es parte del personal del que ha prescindido la televisora pública.

“Esto es parte del adelgazamiento que se está llevando a cabo en las dependencias del sector público. Este despido, como hemos venido denunciando, se hizo de una manera terriblemente arbitraria, sin el más elemental cuidado de las formas en el trato a nuestros derechos. Se despidió a gente que tenía laborando más de 20 años (en el canal). Nos inhabilitaron las computadoras y no nos avisaron nada, como si fuéramos delincuentes, como si fuéramos a robarnos información”, compartió. Dijo que existe comprensión por parte del gremio afectado por los efectos de la restricción presupuestaria y compartió que se les ha dicho que el objetivo es reducir 30% de la planta laboral, pero defendió que los montos de indemnización no corresponden a los derechos laborales, puesto que, agregó, a cada trabajador se le ofreció solamente una quincena.

Fueron despedidos trabajadores de distintos perfiles, como choferes, camarógrafos, responsables de recursos humanos y de contenidos.

Explicó que hasta antes de la administración de Enriqueta Cabrera (de febrero del 2013 a octubre del 2015) los trabajadores de Canal Once firmaban contratos anuales, pero, a partir de esa misma dirección y durante la de Jimena Saldaña (de octubre del 2015 a marzo del 2019), la firma de contratos comenzó a ser desigual; incluso hubo temporadas en las que se firmaron contratos laborales por un mes.

“Posteriormente se establecieron contratos de tres meses, de los que ni copias nos daban y regularmente los firmábamos unos días antes de que se cumplieran estos tres meses, es decir, trabajábamos sin contrato”, agregó.

No se les tomó en cuenta

La entrevistada añadió que bajo la administración de José Antonio Álvarez Lima, quien asumió la dirección general de Canal Once en marzo pasado, no hubo atención para la planta de trabajadores ni se les tomó en cuenta para la elaboración de proyectos de contenidos, que Álvarez Lima “nunca se presentó como director, lo cual nos pareció un desdén hacia la planta de trabajadores. No se nos comunicaba nada, todo era entre ellos (el equipo cercano al director), a nosotros nos hicieron a un lado, no nos incluían en los proyectos y lo peor de todo es que mucha gente fue suplida con trabajadores que no tienen el perfil y mucho menos la experiencia”.

Argumentó que existen empleados de la anterior administración que siguen percibiendo sueldos elevados. “Creemos que, en congruencia con la transparencia y la rendición de cuentas, las autoridades del canal deben aclarar cuáles son las razones por las que mantienen y solapan en sus puestos a funcionarios de la administración anterior que son contrarios al régimen actual: autoritarios, oportunistas y con altos sueldos”.

El Economista buscó la postura de Canal Once sobre las demandas de los extrabajadores que han expresado su inconformidad. Claudia Solís, subdirectora de Promociones de Canal Once, atendió la llamada.

“La gente de Canal Once estamos contratados como freelance. Hace poco se concluyeron algunos contratos y ya no se renovaron. Desde que te contratan sabes perfectamente a qué tienes derecho y a lo que no. Aquí no tenemos muchas opciones”, declaró la funcionaria y confirmó que la conclusión de los contratos ha sido gradual. “Formalmente todos sabemos que el Canal Once tuvo una reducción de presupuesto, como la tuvieron otras dependencias de gobierno. No es algo que no se sepa. No hay nada que ocultar”. Desconoció el porcentaje de trabajadores de los que se ha prescindido en las últimas semanas y dijo que, de momento, el canal no tiene información concreta sobre la situación.

De acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación 2019, el Canal Once tiene un presupuesto asignado de 530 millones 590,924 pesos, del cual la partida de honorarios contempla casi la mitad de los recursos (248 millones 121,141 pesos).

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