El Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCyT) enfrentó un 2019 lleno de dificultades que lo orillaron a buscar nuevos caminos para su operación y acudir a instancias legales; sin embargo, en el 2020 viene un reto mayúsculo para la comunidad de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI) y esta institución se prepara para enfrentar el reto y seguir presente en la conversación.

En entrevista para El Economista, la coordinadora general del FCCyT, Julia Tagüeña Parga, confirma: “El foro aquí sigue”, y esperan que después del resolutivo de amparo otorgado por el Poder Judicial de la Federación para que esta institución reciba fondos, se efectúe a la brevedad. “Estamos en un Estado de derecho, con leyes y hay que cumplirlas”.

Independientemente de esto, la física y doctora en Ciencias explica que estamos en un momento de cambio para lograr la nueva ley general de la CTI, por lo que la participación de la comunidad se hace indispensable, “la propia Constitución en el Artículo 73 habla de cómo se va a escribir esta ley y se menciona que debe existir un espacio de participación social y privado, que en este momento es el foro, esto da la oportunidad de que sea un trabajo colaborativo y abierto”.

Por ello, dijo, es muy importante que este proceso de cambio se dé con ganas de llegar a acuerdos y pensando en el futuro, “porque además las leyes no son para la coyuntura, para la situación de hoy, ni están relacionadas con desencuentros, al contrario, se debe pensar en el porvenir de los jóvenes de este país y el desarrollo de la CTI en México”.

Etapa de cambios

La también miembro de la Academia Mexicana de Ciencias e Investigadora nivel III del Sistema Nacional de Investigadores explicó que vienen de una etapa complicada en este 2019, pero están frente a una oportunidad de un foro al que ella llama 2.0

“Creo que de ninguna manera se debe pelear por preservar lo que tenemos, sino solamente conservar lo bueno y pensar en algo todavía más incluyente, participativo y que refleje la situación de nuestro país”. Dijo que seguramente en la discusión de la ley general habrá una conversación importante respecto a este espacio participativo.

“El foro se está preparando para este reto, está integrado por una mesa directiva de 20 miembros que representan a 17 instituciones de las más importantes del país, tanto en academia, institutos de educación superior, cámaras empresariales, y miembros del Sistema Nacional de Investigadores”.

Esta mesa ya se reunió para pensar en este foro 2.0, planeando hacia el futuro, tanto para la ley como para la propia institución, que es una asociación civil, constituida legalmente y con una serie de posesiones y obligaciones, “desde luego se espera una participación plural y abierta”.

¿Qué modelo queremos?

En un futuro cercano, la ley va a definir el sistema de la CTI y ha habido una discusión sobre su gobernanza. Al respecto, la doctora Julia Tagüeña se pregunta ¿qué sistema queremos? Uno con diferentes órganos que conformen una discusión más abierta, o que haya una autoridad única como el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) ha planteado.

“Me atrevería a decir que la comunidad prefiere un sistema abierto, con participación de diversas instituciones, ésta es la diferencia entre una gobernanza autoritaria y única o una donde la cabeza es el Conacyt, con un papel fundamental como coordinador de un sistema, pero que contiene otros elementos y participantes”.

Recordó que el año pasado ya hubo una propuesta de modificación a la ley desde el Senado de la República, donde el FCCyT desaparecía, al igual que los órganos colegiados, “esto es un síntoma de preocupación importante”.

La representante del foro además hizo hincapié en que es importante que los órganos autónomos tengan financiamiento de gobierno, al menos parcial, pues esto permite el funcionamiento de una democracia.

Y fue enfática, “esto no quiere decir que dependan del gobierno, al contrario, una democracia les paga a estos órganos para que sean autónomos y no dependan de nadie que los tenga capturados”.

Gobernanza, el reto

A pesar de que el foro tiene miembros del sector empresarial, justo la posición que tiene le permite ser imparcial, de lo contrario se convertiría en un órgano que responda a los intereses de los empresarios.

Agregó que eso no invalida que el foro complemente su sustento con una serie de propuestas, que también se están buscando.

Por último, dijo que uno de los retos de la próxima ley general será darle formato al FCCyT, que le permita recibir apoyo del Estado y además manejar proyectos sustentables, “si no gusta el modelo de asociación civil, habrá que buscar otro, pero deberá haber una propuesta para este espacio de participación”.

“La ley general enfrentará muchos retos, pero un camino podría ser empezar por los acuerdos, como equidad de género y luego llegar a temas más complicados como la gobernanza, definitivamente en este punto hay muchos interesados en participar e involucra a muchos actores”.

Qué es y qué función tiene el FCCyT

El FCCyT fue construido por una comunidad que insistió en ser parte de las decisiones de política científica. Es especial porque está en la Ley y busca ser la voz de la CTI. Es un organismo que es tomado en cuenta para todas las comisiones del Conacyt, en la Junta de Gobierno, el Consejo General, la Comisión de Fondos, Consejo de Aprobación del Sistema Nacional de Investigadores, entra en la Ley Orgánica del Conacyt y en el estatuto.

La revista Forum de enero, próxima a publicarse, traerá la historia completa de cómo se inició el foro y sus cambios, con entrevistas de personajes clave para su creación. https://www.foroconsultivo.org.mx/FCCyT/revista-forum

[email protected]