Los problemas de Manuel Bartual comenzaron el 21 de agosto del 2017, con un viaje a la playa y un tuit que decía: “Ando de vacaciones desde hace un par de días, en un hotel cerca de la playa. Iba todo bien hasta que han comenzado a suceder cosas raras”.  Bueno, problemas felices ya que este tuit marcó el inicio de una historia de ficción llamada Todo está bien, que lo catapultó al éxito en España y le abrió las puertas para la escritura de su novela El otro Manuel (edit. Planeta). 

Manuel Bartual se dedica a contar historias, tiene diversos cortometrajes, un largometraje titulado Todos tus secretos, y es ampliamente conocido dentro de la escena comiquera española. El relato de ficción, misterio y fantasía, Todo está bien —donde Manuel se encuentra con su doble—, que encontró a Twitter como medio de difusión, marcó el inicio de su obra literaria. Se calcula que cerca de medio millón de usuarios siguieron los extraños sucesos que “le ocurrieron” durante este periodo vacacional. 

La novela El otro Manuel nos presenta al autor a punto de comenzar una “nueva vida”, y es que él, su mujer llamada Alba y su hijo pequeño Alex, acaban de llegar a una nueva casa, sin mencionar que Manuel deberá entregar un libro a editorial Planeta, proyecto que surgió gracias al éxito de su relato en Twitter. 

Justo recién mudados, aun con sus cosas en cajas, Alba se va con Alex a Suiza para visitar a su abuela. Por el tema del libro y la reciente mudanza, Manuel cree pertinente quedarse en Madrid. Lo que promete ser una estancia tranquila, se convierte en otra una aventura no planeada de misterio e intriga, similar a lo que aconteció en su historia de Twitter pero en esta ocasión no se trata de una ficción sino de la vida real. 

Todo comienza cuando Manuel pide comida a domicilio, una hamburguesa para ser más precisos. Cuando su pedido llega, se da cuenta que el repartidor se ha equivocado y que le ha dado el pedido de otra persona, una mujer llamada Alicia. Lo anterior marca el inicio de una serie de robos, equívocos, hackeos, olvidos y confusiones de identidad. 

La lectura del libro se vuelve sumamente ágil gracias al estilo ligero y cotidiano de Manuel, quien se siente con la misma soltura y espontaneidad de su historia tuitera, así pues, la historia nos mantiene enganchados a lo largo casi todo el libro.

Y es que para el último tercio, el impulso se pierde un poco: Manuel se va enredando más y más en el misterio y parece improbable que pueda resolverlo sin recurrir a algún recurso tipo Deus Ex Machina. 

Y aunque la solución de Manuel resulta congruente con el estilo de su obra, le resta un poco de fuerza a la ficción, no así en el plano de la realidad, en donde Manuel es capaz de mandar un mensaje lúdico y hasta inspirador, que aquellos amantes de las historias podrán apreciar. 

La novela Manuel Bartual es algo más allá que una divertida ocurrencia, es un divertido homenaje al placer de contar historias, las que sean, mismas que tiene la fuerza y el poder para llevarnos a lugares donde podemos encontrarnos a nosotros mismos. 

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