El movimiento #MeToo llegó a Bollywood un año después de haber sacudido a Hollywood, a través de denuncias de abusos sexuales. Una actriz prendió la chispa hace dos semanas a través de su testimonio sobre una agresión ocurrida en el 2008.

Las denuncias de casos de acoso se han multiplicado en la red social Twitter, como ocurrió el año pasado en Estados Unidos tras la revelación de los escándalos de Harvey Weinstein, y han provocado en la actualidad, entre otras reacciones: la crítica de una ministra, el ultimátum a un influyente actor y la renuncia de dos conocidos cómicos.

“Ahora, la campaña #MeToo ha comenzado y estoy muy contenta por ello”, dijo la ministra de Desarrollo de la Mujer y el Niño, Maneka Gandhi, en declaraciones a la agencia india ANI.

En una emisión televisiva a finales de septiembre, la actriz india Tanushree Dutta denunció que fue agredida en el 2008 por el reputado actor Nana Patekar (quien desempeñó uno de los papeles principales en el film nominado al Oscar Salaam Bombay!), durante el rodaje de una canción para la película Horn Ok Pleassss.

La actriz denunció que Patekar la tocó de forma “indecente e innecesaria” con el pretexto de enseñarle unos pasos de baile, lo que le hizo sentirse “ultrajada”, según declaraciones de Dutta publicadas por la agencia PTI.

La acusación no es nueva: Dutta denunció el caso por escrito ante la Asociación de Artistas de Cine y Televisión (CINTAA, por su sigla en inglés) y Patekar negó públicamente los hechos.

A diferencia de hace 10 años, cuando supuestamente ocurrió el abuso y pocos le pusieron atención, en la actualidad, el caso de la actriz se viralizó en las redes sociales, y en los medios de comunicación encontró espacio. La CINTAA afirmó en un comunicado el 2 de octubre que el organismo no actuó de forma apropiada y que la acusación de agresión sexual “ni siquiera fue abordada”.

Por fin, llegó el momento

La crítica de cine india Anupama Chopra expresó que en su país  la llegada del movimiento feminista estaba “pendiente desde hace mucho tiempo”.

“Tanushree Dutta se quejó hace 10 años y no pasó nada, pero claramente, y por suerte, ahora vivimos en una época diferente”, manifestó Chopra, “muy, muy contenta” por ver a las mujeres dar la cara para denunciar a sus agresores.

En una suerte de efecto dominó, la acusación de Dutta ha hecho surgir nuevas denuncias en las redes sociales y ha sacado a la luz otras antiguas que habían pasado desapercibidas.

Una empleada de la productora Phantom Films acusó en el 2015 de agresión sexual al director Vikas Bahl, socio en esa compañía, y el pasado sábado denunció la impunidad del cineasta en la edición india del Huffington Post.

No es asunto de humor

Más allá del cine, el colectivo de humoristas afincados en Bombay All India Bakchod (Los charlatanes de la India) se ha visto obligado a suspender de forma temporal a dos de sus miembros fundadores y ha retirado todos los videos de un cómico acusado de acosar a varias mujeres en internet, incluida a una menor.

All India Bakchod informó de la separación de dos de sus integrantes en un comunicado.

El #MeToo también sacudió al mundo del periodismo y, según el canal de televisión indio NDTV, el redactor jefe del diario Hindustan Times, Prashant Jha, dimitió después de que una compañera de trabajo lo acusara de acoso.

Chopra destacó que no es suficiente con que las denuncias de agresiones sexuales sacudan las redes sociales.