"Estrenar una película en Estados Unidos siempre crea expectativa, pero lo que realmente me pesa es no haber podido estrenar 'Agora' en Alejandría", dijo el director español nacido en Chile, Alejandro Amenábar, sobre su obra más compleja que llega a Los Angeles.

Esta superproducción española, que costó más 50 millones de euros (unos 67 millones de dólares) y fue el año pasado la cinta nacional más vista en España (la cuarta contando las estadounidenses), llegó a dos salas de Nueva York el fin de semana pasado y este fin de semana se estrena en Los Ángeles.

El público norteamericano podrá ver esta cinta hablada en inglés casi nueve meses después de haber sido presentada en España.

Aunque el director admite que "siempre crea expectativa" estrenar en la meca del cine de entretenimiento reconoce que fue una frustración no poder presentar su quinta película en Alejandría.

"Me hacía mucha ilusión que fuera allí, porque fuimos hasta allá para hacer la investigación de la historia, porque la historia se desarrolla teóricamente allí", contó Amenábar vía telefónica desde Madrid, donde vive.

"Que no se haya podido estrenar en Alejandría por su contenido, 1.600 millones de años después de una historia que precisamente habla sobre la intolerancia de la creencias, es algo que pesa y que dice mucho de nosotros", dijo el cineasta de 38 años.

Luego de su premiado drama "Mar adentro" (2004), el director se arriesgó con "Agora", filmada en Malta y ganadora de siete premios Goya, porque se interesó en la astronomía.

"Había leído mucho sobre astronomía y encontré este personaje maravilloso que es la heroína Hipatia de Alejandría".

Hipatia de Alejandría, a quien da vida la ganadora del Oscar Rachel Weisz, desafió las convenciones sociales y religiosas del Egipto de los siglos IV y V, como astrónoma, profesora, matemática y filósofa, fomentando el estudio de la lógica.

Pero terminó siendo asesinada por extremistas cristianos que la acusaron de promover el paganismo.

"Sé que es un planteamiento sensible, que íba a causar controversia y que al fin y al cabo iba a ser de 'Agora' una película difícil de vender", dijo Amenábar al ser consultado sobre la tropezada distribución internacional de una cinta colosal, hablada en inglés, excelentes actuaciones y un guión sólido.

Varios sitios especializados han señalado que el hecho de que la cinta muestre el pasado violento de los cristianos ahuyentó la comercialización de "Agora" en el mundo, algo que comprueba la vigencia del argumento de la propia película que denuncia la violencia como recurso frente a la tolerancia.

Historiadores y el Observatorio de Antidifamación Religiosa en España llegaron a indicar que "Agora" era una "auténtica manipulación de la historia" de Amenábar para "arremeter contra el cristianismo".

"Por supuesto que es el punto de vista de ellos, pero la película narra un episodio de la historia que quizás no quieran recordar".

"Yo he sido educado en un colegio católico, conozco la doctrina católica, pero de ninguna manera la película fue hecha para arremeter contra el cristianismo, se enfoca en un episodio de la historia", defiende el autor.

"Desde el punto de vista de la fe, no soy creyente, sin embargo me identifico con muchos valores que Jesús predicaba. íPero qué es ser cristiano? A mi me parece que no hay nada menos cristiano que un grupo de así llamados cristianos que matan a una mujer en nombre de Jesús".

"íDe qué lado hubiera estado Jesús en esta coyuntura? íDe Hipatia o de los que la mataron? Para mí está claro que del lado de Hipatia. Por eso desde mi punto de vista la película me sigue pareciendo más cristiana que anticristiana".