Lectura 4:00 min
Durante el fin de año, el cuidado del estómago se toma a la ligera
La ingesta de ciertos alimentos alienta enfermedades acidopépticas; evite automedicarse.

Foto: Shutterstock
“Es muy frecuente que uno diga tengo agruras, tengo ardor en el pecho y se me regresan líquidos del estómago a la boca sin ningún esfuerzo, esas molestias se refieren a las enfermedades acidopépticas, las cuales se incrementan en esta época”, dijo el doctor Luis Federico Uscanga Domínguez, ex presidente de la Asociación Mexicana de Gastroenterología. Se trata de un grupo de padecimientos que se asocian al efecto nocivo del ácido clorhídrico que se produce normalmente en el estómago, es un compuesto que tiene una función importante, no tanto digestiva como muchas personas piensan, sino de regulación y propensión sobre el paso de gérmenes, bacterias y otros productos del estómago hacia el intestino delgado y bajo ciertas circunstancias puede provocar molestias en un segmento grande de la población.
Por ejemplo, en México, se calcula que el 40% de los adultos tiene regurgitación (agruras) al menos una vez al mes, el 20% una vez a la semana y 7% diariamente. La mayoría de estos pacientes consume en algún momento medicamentos que inhiben la secreción gástrica de ácido
Dentro de estos padecimientos relacionados con el ácido clorhídrico, llamadas acido pépticas, se encuentra la Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico (ERGE), esta se presenta cuando el contenido del estómago regresa hacia el esófago y produce molestias o cambios estructurales en la mucosa.
En este grupo también se encuentran las enfermedades acidopépticas en el estómago, las representadas por las gastropatías están asociadas al consumo de antiinflamatorios y aspirina o la mezcla de ambos, estas presentan una sensación de dolor en la boca del estómago y vacío, y en muchas ocasiones es etiquetada como gastritis por parte del mismo enfermo. En el duodeno, también se encuentran enfermedades relacionadas con el ácido, que es la úlcera duodenal. Básicamente estas son las tres grandes líneas de enfermedad acidopépticas.
“El problema de que estas enfermedades se tomen a la ligera es porque son muy frecuentes”, explica en entrevista el también jefe de departamento de gastroenterología del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, cuando hablamos de enfermedad por reflujo gastroesofágico prácticamente todos las padecemos a lo largo de nuestra vida, encuestas en otros países coinciden con México, del 30 al 40% de las personas sufren ardor esternal o regreso de contenido al esófago al menos una vez por mes.
Siendo tan frecuentes y teniendo medicamentos tan efectivos para el control de los síntomas, es muy tentador tomar un medicamento y que se quiten las molestias sin acudir al médico pero eso es un error, asegura el especialista, sobre todo cuando no son los síntomas típicos o esos se asocian a síntomas de alarma y que deberían hacernos consultar a nuestro médico.
En el entendimiento cotidiano, la relación entre las manifestaciones, las molestias y la ingesta de alimentos es claramente conocida, pero en realidad los alimentos no causan la enfermedad, el consumo de comidas abundantes con mucha grasa y especias, a deshoras, comer mucho y acostarse pronto, tomar en exceso, fumar, tomar mucho café, todo eso si pueden aumentar las molestias y causar efectos en algunos de los enfermos, pero es necesario localizar el verdadero origen de la enfermedad.
“Las personas piensan que tomando algún producto efervescente se va a componer o van a solucionar el problema, pero es transitoria y pasajera, la recomendación es que en la medida de lo posible debemos ser muy conscientes de los alimentos que de antemano sabemos nos causan problemas y tenemos que reducirlos o evitarlos en la medida de lo posible para no caer en síntomas o molestias en épocas tan difíciles como las que estamos viviendo ahora”.
Uscanga Domínguez afirma que las variedades de enfermedad por reflujo gastroesofágico van desde que en las mucosas del esófago no exista ninguna lesión, hasta que existan lesiones graves como estrecheces o úlceras y sangrados. “Si uno se trata de manera inadecuada estos padecimientos, puede tener formas graves de la enfermedad”, concluye.