En el 2015, Universal Pictures rompió récord en la taquilla mexicana al recaudar 3,025 millones de pesos gracias a tres películas principalmente: Rápidos y Furiosos 7 que registró 779.29 millones de pesos, Minions con 724.79 millones y Mundo Jurásico con 685.84 millones.

Pero no es el primer año que una major rompe récord en nuestro país; en el 2013 fue Walt Disney con 2 ,034 millones de pesos y Fox hizo lo mismo en el 2014, con 2,274 millones.

Para los grandes estudios estadounidenses nuestro país es un mercado muy importante porque es el cuarto país a nivel mundial en asistencia al cine, detrás de China, EU e India. En el 2015 se espera rebasar los 300 millones de entradas ya con Star Wars.

El mercado de la distribución en el país es dominado por los grandes estudios: Universal 24%, Fox 13%, Warner Bros 12%, Paramount 6%, Sony 10%, Walt Disney 16% y se cuela la mexicana Videocine, con 8 por ciento.

El resto lo tienen algunas independientes como: Corazón 3%, Gussi 2.0%, Diamond 2.0%, Zima 2% y otros 3 por ciento. Pero muchas distribuidoras han desaparecido a lo largo de los años.

Actualmente, la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica y Videocine sólo tiene registrados 16 distribuidores, mientras que el Anuario Estadístico del Instituto Mexicano de Cinematografía reporta 21 empresas.

El cine mexicano se distribuye en pequeño

A pesar de que algunos estudios toman películas mexicanas, la realidad es que al año se aventuran con uno o dos títulos, pero casi siempre tiene malos resultados en taquilla, como Gloria, la polémica película sobre la cantante que pese al ruido que provocó, no rebasó los 34.94 millones de pesos y apenas 750,000 boletos vendidos.

Aunque, claro, hay excepciones como Nosotros los nobles, No se aceptan devoluciones y La dictadura perfecta, estrenada el año pasado.

En el 2015 se estrenaron de manera comercial 72 películas; de éstas, sólo tomaremos 10, que fueron las que figuraron en la cartelera comercial.

Del top 10, Warner distribuyó Don Gato: El inicio de la pandilla producida por la compañía mexicana Ánima Estudios, la cual llegó a los 54.04 millones de pesos y 1 millón 469,428 entradas. Buenos números para el estudio, pero hay que tomar en cuenta que el personaje es de ellos.

Los otros títulos mexicanos no llamaron la atención de las major, que prefirieron apostar por otros productos de menor calidad.

Pero es Videocine (filial de Televisa) la distribuidora que apuesta por el cine mexicano al distribuir cinco de los 10 títulos más exitosos del año.

Un gallo con muchos huevos, El gran pequeño, A la mala, Guardianes de Oz, Por mis Bigotes y Una última y nos vamos, que juntas hicieron una taquilla cercana a los 500 millones de pesos; más de la mitad de los 732 millones que recaudará el total del cine nacional al cierre de este año.

Las producciones mexicanas prefieren acudir a una empresa mexicana (Videocine), que junto a ellos diseñarán la estrategia para distribuir su película en espera de que no sean un producto más en la cartelera y así llevar más público a las salas.

Sin embargo, existe el Virtual Print Fee (VPF, impuesto sobre la copia digital), que deben pagar los productores de las películas a los exhibidores que llega a alcanzar los 800 dólares por copia, sumado a la publicidad.

Si llegas a un acuerdo y pagas 700 copias, los exhibidores pueden llegar a colocar la película hasta en 2,000 pantallas, pero depende del trato que hagas , indicó una fuente.

Cinépolis decidió distribuir cine hace unos años y logró que dos de sus películas se colocaran bien en la taquilla: Elvira, te daría mi vida, pero la estoy usando, consiguió 23 millones de pesos y Archivo 253, 30.48 millones, las cuales ocuparán el sexto y séptimo lugar del top 10 en el 2015.

Entonces, para que una película nacional tenga el impacto, digamos de Star Wars, que se estrenó en cerca de 3,000 salas en todo el país, tendría que pagar alrededor de 8 millones de pesos para la distribución en cines por el famoso VPF, más la inversión de marketing, lo que significa una cifra prácticamente inalcanzable para un título nacional que en promedio se filma con un presupuesto de unos 20 millones de pesos.

Para los exhibidores, el cine mexicano tiene que hacer películas que conecten con el público, diseñar una buena campaña de distribución y marketing, mientras que la comunidad cinematográfica pide mejores salas de cine, más tiempo en pantalla y mejores horarios... El cuento de nunca acabar.

Mercado de la distribución