Buscar
Arte e Ideas

Lectura 3:00 min

Denuncias contra escritores, periodistas y cineastas por violencia de género crecen

El fin de semana, la revelación de un caso de abuso desató la ola de denuncias y apoyos en Twitter.

main image

Foto: EspecialShutterstock

Nombres de escritores, periodistas, académicos y cineastas fueron revelados en redes sociales después de que Ana González, autora de la revista digital Malvestida, lanzó una historia de violencia de género que fue cobrando valor después de que más mujeres se identificaron como agraviadas por el escritor Herson Barona.

“Un hombre poderoso en el círculo literario ha golpeado, manipulado, embarazado y abandonado (en más de una ocasión) a 10 mujeres. Pero como es un escritor renombrado, nadie le cree a estas mujeres”, señaló.

Las acusaciones contra Barona, que ha colaborado para distintas publicaciones como Tierra Adentro, Punto de Partida, Nexos, Letras Libres y La Tempestad, fueron cobrando relevancia en el dominio público hasta que la editora Selva Hernández anunció la cancelación de la presentación que habría del más reciente libro de Barona.

#MeToo méxico se vuelve viral

Luego de las acusaciones, Barona publicó, en su cuenta de Twitter, que se deslinda de las denuncias. “Quiero negar categóricamente las acusaciones de violación y violencia física de las que he sido objeto”, expresó el escritor.

Pero la ola de denuncias se desató no sólo en el ámbito de la literatura, sino también de periodistas, académicos y cineastas que fueron “escrachados”, según el término que comenzó a utilizarse en Argentina desde 1995, cuando Carlos Pisoni de la agrupación de derechos humanos Hijos denunció a los responsables de la desaparición de sus padres durante la dictadura, cuando ellos eran niños.

“La raíz del término escrache no está muy clara, pero significa poner en evidencia a alguien. Se usaba siempre en el lunfardo, el lenguaje popular de Buenos Aires. Al principio fue algo muy espontáneo”, dijo el activista en una entrevista el 12 de abril del 2013 para un periódico de España.

Prácticas como éstas ya se habrían fortalecido en los últimos tres años cuando, en octubre del 2017, la publicación de un reportaje con varios testimonios de mujeres agredidas sexualmente por el productor estadounidense Harvey Weinstein sirvió como pretexto para iniciar el movimiento #MeToo que sacudió el mundo del entretenimiento en Estados Unidos y se extendió a otros países como México.

Usuarias de Twitter utilizaron el hashtag #MeTooEscritoresMexicanos, un trending topic con el que denunciaron supuestos casos de acoso sexual, violación y vejaciones por parte de la comunidad de escritores, para luego migrar a otras áreas.

FONCA reconoce la denuncia

Marina Núñez, secretaria ejecutiva del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), se sumó también al reconocimiento de estas denuncias en el ámbito artístico mediante un mensaje en redes sociales. Escritoras como Valeria Luiselli y Cristina Rivera Garza se han sumado al movimiento y han expresado su apoyo a aquellas que compartieron sus experiencias.

Además de que después del alcance de esta medida en redes sociales, mujeres que participan en las mesas de trabajo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, que iniciaron el 22 de marzo en la ciudad de Monterrey, anunciaron medidas para exponer un planteamiento de no agresiones a mujeres, que se investiguen los presuntos delitos sexuales y que el otorgamiento de las becas sea paritario.

Temas relacionados

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí
tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete