Para algunos, la curiosidad mató al gato, pero para otros como Roberto Mejía, director ejecutivo de la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México, la curiosidad lo llevó a descubrir la música clásica: Mis papás escuchaban jazz, me gustaba, pero luego me pregunté: ¿habrá algo más?... Y empecé a escuchar música clásica. Es un largo camino, pero es una cuestión de inquietudes, de descubrir que existe y de que te enamores de ella .

Puedes enamorarte del rap o del reguetón, son géneros distintos, ninguno desdeñable, pero cuando descubres la música clásica, no la dejas. Y una cosa te lleva a la otra y luego quieres cosas más complejas y vas educando el oído , aseguró Mejía.

Y de alguna manera es bajo esta experiencia que la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México hace su trabajo. La orquesta tiene vocación social, trabajamos con diferentes grupos como las personas del DIF, los adultos mayores, los jóvenes de las prepas y en reclusorios con grupos de cámara de la orquesta para tocar ahí , nos comenta Mejía, orgulloso de la calidad de la orquesta y de la riqueza cultural de la música de concierto, y su difusión en el público mexicano.

Mejía es entusiasta, sobre todo cuando habla del público joven: El sonido de una orquesta no se parece a ningún otra cosa. Con todo el protocolo de una sala de concierto y la magia de estar dentro, pues siempre regresan. Estamos buscando a un público que sustituya a los que vamos de salida (ríe). Hay que formar a un público joven .

Al preguntarle si es difícil llevar gente a las salas de concierto en un mundo con exceso de contenidos, principalmente gracias a Internet, Mejía se siente optimista: No ha sido un problema. Estamos en una ciudad de 18 millones de habitantes y aunque haya una especie de dispersión de intereses, tanto en cuestiones populares como de danza, teatro y rock, siempre tenemos un público que es adepto a la música sinfónica. Sí creemos que hay que incrementar el número de asistentes y traerlos, por eso estamos trabajando con programas sociales que forman parte del Gobierno de la ciudad .

Este fin de semana, la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México, bajo la batuta de Scott Yoo, inaugura las Jornada INBA-SACM en el Centro Cultural Roberto Cantoral, dentro del marco del 5to. Festival Artístico de Otoño, concierto que se repetirá al día siguiente en el Festival del Bosque de Chapultepec.

El programa del sábado contará con obras de compositores mexicanos: Eso es el punto central y desde luego que forma la columna vertebral de las jornadas. Lo más importante es promover la música mexicana de concierto , comenta Mejía.

Contará con un estreno mundial, el de la obra de Gerardo Támez llamada Sonfonía; con la obra Marcha de duelo e ira de Arturo Márquez, que Mejía califica de intensa, a diferencia de otras composiciones del músico.

Posteriormente se interpretará Danzas de la ciudad, del fallecido Eugenio Toussaint, una especie de homenaje a diversos espacios de la Ciudad de México. Luego de un intermedio, la Orquesta tocará Introducción y rondo de Jesús Villaseñor (quien se homenajea en las jornadas por sus 80 años), para después cerrar con Cacahuamilpa de ?Alfonso de Elías.

El concierto de la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México tendrá lugar a las 20 horas en el Centro Cultural Roberto Cantoral (calle Puente Xoco S/N, Puerta A. col. Xoco). El concierto se repetirá al día siguiente en el Festival del Bosque de Chapultepec a las 12:30 en el Altar a la Patria.

Para conocer más sobre la programación del 5to. Festival Artístico de Otoño, entra a: www.facebook.com/festivalartisticodeotono.

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