La industria cinematográfica mexicana representa 0.03% del Producto Interno Bruto del país y junto con los medios audiovisuales alcanza 15% del PIB de la cultura nacional, que es de 2.8 por ciento.

El Anuario Estadístico de Cine Mexicano realizado por el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine) aborda el tema del valor de la industria; desde la producción de una película pasando por la distribución y la exhibición.

El cine constituye 8.4% del total de los medios audiovisuales y un valor bruto de producción (en el 2013) que asciende a 11,060 millones de pesos.

El Imcine contó con la colaboración de la Secretaría de Cultura y del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) que proporcionaron cifras de la Cuenta Satélite de la Cultura de México.

La cultura representa 2.8% del PIB nacional, mayor al de la industria básica del aluminio y a la del alquiler de automóviles, camiones y otros transportes terrestres. En México, la industria cinematográfica ha crecido por encima de la economía nacional, siendo casi siete veces más dinámica que el conjunto de la actividad económica del país , según el documento.

El PIB de la industria cinematográfica creció 9.1% entre el 2012 y el 2013. El incremento promedio durante el 2008 al 2013 fue de 6.7%, superior al promedio del sector de la cultura e incluso del total del PIB nacional, que fue de 1.4 por ciento.

Números y porcentajes? que no reflejan la realidad

Para el periodista Eduardo Cruz Vázquez, coordinador del Grupo de Reflexión sobre Economía y Cultura (Grecu) de la UAM-Xochimilco, es importante que el Imcine se apoye en los resultados de la Cuenta Satélite de Cultura.

Es un ejercicio que cada dependencia de la Secretaría de Cultura debió hacer desde que se dio a conocer la cuenta en enero del 2014. Ojalá lo entiendan quienes participan en la llamada industria, ya que, en la feria de cifras alegres consignadas en el anuario, se proyecta más bien una simple copia de un reporte redactado en el Inegi .

El especialista dijo que carentes de capacidad (o deseo) de análisis, los apuntadores optan por celebrar números y porcentajes que no reflejan la realidad.

Y es lo sabido: que el mercado interno es dominado por las importaciones de filmes de EU, por su exhibición y valores agregados que al menos duplican los ingresos por boletaje, que prácticamente no hay exportaciones de productos nacionales y que en las pocas ganancias de la industria fluyen recursos privados vía fiscal y subsidios, con las implicaciones que esto tiene para fines de desagregación y contabilidad adecuada.

Imcine rehúye a las odiosas comparaciones con otras industrias cinematográficas para ubicar en su dimensión el mercado que el cine nacional ostenta. Al evadir citar con fines comparativos el comportamiento de negocios como el de la televisión, radio, Internet y prensa, que son fundamentales para dimensionar el impacto de la cinematografía, se dibuja una fantasía animada , asegura.

¿El cine mexicano ?tiene algo que festejar?

La producción nacional aporta muy poco a estas cifras alegres y de ninguna manera el estudio puede ser un distractor de los problemas que tiene el cine mexicano para exhibirse y triunfar en taquilla.

En el 2015 se produjeron 140 largometrajes, 46 fueron producciones 100% privadas y 94 apoyadas por el Estado. Sólo 80 lograron llegar al circuito comercial y vender 17.5 millones de boletos.

La industria de la exhibición festejó un gran 2015 con 286 millones de boletos vendidos; 10 de sus blockbusters concentraron 40% de los espectadores y cinco cintas superaron los 10 millones de boletos.

En total, los exhibidores lograron ingresos por 13,334 millones de pesos, mientras que el cine mexicano se quedó con sólo 739 millones de pesos y representó 19% de los estrenos del 2015 logrando apenas 6% del pastel.

El año pasado fue de retroceso para el cine mexicano. La caída respecto del 2014 fue de 26.4% en cuanto a la venta de boletos con 23.4 millones de asistentes a 17.2 millones en el 2015.

La taquilla también sufrió una caída de 27.7 por ciento. En el 2014 ingresaron 1,023 millones de pesos, mientras que en el 2015 sólo se registraron ingresos por 739 millones de pesos.

El Anuario del Imcine estima que se estrenaron 106 películas en 324 países con una recaudación de 25 millones de dólares, aunque el documento no menciona títulos ni da más datos.

El problema para el cine mexicano es llegar al público y triunfar en taquilla, como bien lo dijo José Woldenberg en la presentación del anuario en Guadalajara.

El tema de la distribución y la exhibición es la fase oscura del cine mexicano , agregó Cruz Vázquez.

En números

La industria cinematográfica y los medios audiovisuales representan 15% del PIB de la cultura. Generaron 2,630 puestos de trabajo (ocupados) y pagaron 274 millones de pesos en remuneraciones.

La Cuenta Satélite agrupa información correspondiente a los medios audiovisuales (cine, televisión, radio e Internet) y comprende las actividades económicas de producción, posproducción, distribución y exhibición de películas y de otros medios audiovisuales.

En el 2013, el valor bruto de producción de cine ascendió a 11,060 millones de pesos. Con respecto al 2012, la actividad cinematográfica creció 8.8%, lo que significó un incremento de 737 millones de pesos.

vgutierrez@eleconomista.com.mx