El Sistema Meteorológico Nacional (SMN) ha registrado altas temperaturas en la mayor parte de la República Mexicana, lo que para la población en general puede representar un riesgo si no se tienen los cuidados suficientes.

Un padecimiento recurrente es el golpe de calor y sobre ello nos habla la doctora María Guadalupe Ortiz Pedroza, especialista en dermatología por el Hospital Dr. Manuel Gea González.

Nuestro organismo se encarga de mantener una temperatura constante que va de 36.5 a 37 grados centígrados, la mayoría de las personas sabemos que si aumentamos de eso nos podemos sentir mal. Para volver a llegar a su temperatura habitual, el mismo cuerpo comienza a sudar y con eso nos refrescamos , el sudor se evapora, bajamos la temperatura y seguimos funcionando.

Pero cuando hay un calor fuerte en el exterior y tenemos un ambiente húmedo, el sudor que producimos no se puede evaporar por tanta humedad, entonces viene un aumento de temperatura que no se puede regular .

La también integrante de la Fundación Mexicana para la Dermatología explicó que con ello vienen ciertos cambios en nuestro cuerpo: debilidad, mareos, sensación de angustia, dolor de cabeza y taquicardia. Dijo que posteriormente la piel, al no poder transpirar, se empieza a enrojecer y se pone caliente, también se detiene la orina porque el mismo organismo sabe que ya no puede perder más líquidos.

En una siguiente fase viene la debilidad muscular y presencia de calambres, esto nos habla de que esa pérdida de agua ya descompensó nuestro organismo, así podemos llegar a náusea y vomito de forma progresiva y en casos extremos terminar en falta de aire, inconsciencia o convulsiones .

El cerebro no aguanta cambios tan importantes combinados con fiebre alta, por lo que esto ya sería tema de hospitalización.

En conclusión, los datos de alarma son: piel roja, caliente, seca, no sudorosa, y desorientación.

¿Qué hacer?

En caso de encontrarnos en la calle, debemos buscar una sombra, abanicarnos, poner compresas de agua al tiempo, no fría porque eso ocasiona que los vasos se cierren y aumente la temperatura, quitar ropa extra e hidratar de preferencia con electrolitos .

La especialista hizo hincapié en proteger a las personas mayores de 65 años, niños y discapacitados, pues son la población más propensa a los golpes de calor. Dijo que también puede pasar a deportistas y turistas que no están aclimatados a las distintas regiones, sobre todo en playa.

Aquí se recomienda estar la mayor parte del tiempo a la sombra, con ventiladores, ropas sueltas y de algodón o lino, pues éstas son aislantes y al mismo tiempo al humedecerse y secarse dejan una capa en la piel que es parte del sudor y ayuda a refrescar ; utilizar sombrero o sombrilla, protector solar, tomar agua antes de realizar actividades al aire libre y de preferencia antes de las 10:00 horas y después de las 18:00 horas.

Sobre el protector solar, Ortiz recomendó el uso diario: Para la ciudad con un Factor de Protección Solar 30 como mínimo, y 50 FPS para playa (...) La condición ideal es aplicarlo varias veces durante el día .

nelly.toche@eleconomista.mx