La nueva publicación de José?Gordon, El inconcebible universo.?Sueños de unidad, es un libro de magia envuelto en una túnica científica. No encontraremos hechizos y conjuros para atraer la buena fortuna, pero sí hará volar nuestra imaginación y nos mostrará un mundo maravilloso, el cual no podemos ver, pero existe y nosotros formamos parte de él.

El inconcebible universo. Sueños de unidad, de editorial Sexto Piso, es una compilación de ensayos que vienen acompañados con las ilustraciones de Patricio Betteo y con códigos bidimensionales que al ser escaneados nos transportan a diversos videos donde el autor entrevista a voces científicas autorizadas que complementan sus textos.

Estos extras virtuales que encontramos en el libro, así como las ilustraciones, son material extra que se agradece, pero si no existiera, no pasaría nada: El estilo del autor posee la fuerza y exquisitez necesarias para envolvernos en una burbuja cósmica que nos llevará a viajar por los confines del universo.

El libro toca diversos temas relacionados con las teorías físicas que explican el universo: los hoyos negros, teoría de cuerdas, universos paralelos, Einstein, la relatividad y la velocidad de la luz; la curvatura del espacio, el Bossón de Higgs y ondas gravitacionales, entre otros.

En sus textos, Gordon habla sobre ciencia y sobre conceptos que explican el universo a la manera de Carl Sagan; para aterrizar este conocimiento, el autor no se limita a explicaciones sencillas para quienes no sabemos mucho al respecto, sino que añade ejemplos literarios, casi poéticos para aterrizar el conocimiento al mundo terrenal. Es como si el programa Cosmos de Sagan se hubiera mezclado con el universo del Aleph de Borges:

Nuestro mejor amigo podría volar en línea recta, remontar las alturas por encima de nuestras cabezas y alejarse de nosotros hacia los confines del universo para siempre, pero si el espacio es curvo después de miles de millones de años podría retornar y tocarnos por la espalda, como amores que regresan de formas sinuosa e inexplicable (Capítulo III).

En el capítulo XXV ( Física con ojos de gato ), Gordon explica los postulados del neurocientífico Henry Markram, quien sostiene que 99% de lo que vemos no lo apreciamos a través de los ojos, sino que el cerebro, al recoger información del mundo exterior a través de nuestros sentidos, proyecta al interior una especie de holograma, el cual puede variar según aprendemos a analizar e interpretar la información del mundo exterior.

Un ejemplo claro de lo anterior son los sueños donde el cerebro es capaz de crear el mundo. Y no sólo eso, sino que podríamos ser capaces de retocar nuestras imágenes mentales para tener una realidad más rica. A lo que Gordon señala: Y con los lentes de la ciencia me adentré a los ojos de los búhos y vi el mundo blanco y negro. Y vi las radiaciones infrarrojas cuando mis ojos ‘cambiaron de piel’ y se volvieron ojos de serpiente. Y vi la luz ultravioleta desde los ojos de las abejas y me quedé soñando cómo las moscas ven al mundo desde sus vitrales geométricos .

Las explicaciones sobre el universo y la manera en que construimos la realidad son un pretexto para abordar la unidad, bajo el cristal metafísico de que todos somos uno mismo, entre nosotros y con el universo, a pesar de nuestra individualidad. Postulado que cada vez que se quiere comprobar por medio de la ciencia, nos topamos con fuertes reveses que nos colocan en un cuento de nunca acabar.

El inconcebible universo. Sueños de unidad es un libro de divulgación científica poco pretencioso y capaz de expandir nuestra conciencia.

@faustoponce