El cáncer es una de las enfermedades que con más frecuencia ataca a las mujeres, tanto en los países desarrollados como en los que están en desarrollo, de tal manera que su oportuna atención marca la diferencia en su desenlace.

En México, el cáncer más común detectado en el sexo femenino es el de mama. Tres de cada 10 tumores malignos se ubican en esta zona del cuerpo y son las mujeres mayores de 40 años las más afectadas, según las últimas cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

De acuerdo con información del Primer Informe de Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, se reportó que en lo que va del 2019 se han registrado 7,354 defunciones a causa de esta enfermedad, la cifra más elevada en la historia del país.

La principal causa es que se hicieron menos estudios de detección a través de mastografías en clínicas, servicios y caravanas de la salud en zonas marginadas. Según la base de datos, en lo que va de la actual administración la cobertura de mastografías por parte de la Secretaría de Salud descendió 12.2% entre mujeres de 40 a 69 años, cuando en el 2018 se logró 22.7% de estudios de detección temprana.

La encuesta

Datos de la Organización Mundial de Salud indican que el cáncer de mama representa 16% de todos los cánceres en pacientes femeninas, y va en crecimiento en cuanto a estadísticas.

Se estima que 1 de cada 8 mujeres tendrá esta enfermedad a lo largo de su vida, y ésta es la razón principal por la que las mujeres deben realizarse una evaluación regularmente de sus senos.

La empresa encuestadora De las Heras Demotecnia señaló que sólo cuatro de cada 10 mujeres se autoexploran una vez al mes para detectar este padecimiento.

Estos tumores pueden ser detectados clínicamente por una mastografía, también llamada mamografía, un estudio radiológico capaz de detectar principios de cáncer cuando aún no se logra palpar un tumor.

Dicho estudio sólo se aplica a mujeres mayores de 50 años, o bien, a las que son menores de esa edad pero tienen antecedentes familiares de cáncer de mama o sospechas de que lo padecen luego de hacer una autoexploración.

De acuerdo con la encuesta de la firma mexicana, 57% de las mujeres en nuestro país afirmó que ya se realizó una mamografía, mientras que 43% indicó que aún no se ha hecho este tipo de estudio.

Asimismo, se señala que, del universo de mujeres que aún no se realiza una mastografía, 44% dice no tener edad para hacerse un estudio; 12% argumentó que no tiene tiempo; 10% no sabía que tenía que hacerse este tipo de estudio; 9% tiene miedo al resultado; 3% no cree que sea importante, mientras que 1% indicó que teme a la radiación a la que se expone en el estudio, y sólo 1%  de las encuestadas mencionó que este tipo de estudios no sirve.

Diagnosticar cuanto antes dicha enfermedad es vital para tratarla y mejorar la supervivencia de las personas afectadas. Por ello, la realización periódica de mamografías y la autoexploración es fundamental en la labor de prevención y diagnóstico.

En México contamos con instituciones públicas que promueven la autoexploración y la prevención oportuna, así como también existen empresas aseguradoras que ofrecen servicios especiales para las mujeres y que contribuyen a su detección oportuna.

alba.servin@eleconomista.mx