Al mediodía del sábado pasado, un contingente de manifestantes adscritos a las agrupaciones campesinas que integran el Frente Auténtico del Campo, entre ellas, la Unidad Nacional de Trabajadores Agrícolas, el Movimiento Social por la Tierra y la Coalición de Organizaciones Democráticas Urbanas y Campesinas, ocuparon la plaza del Palacio de Bellas Artes para instalar una exposición con al menos una centena de cuadros al óleo, reproducciones fotográficas, afiches impresos, dibujos y algunas esculturas con la imagen del líder revolucionario Emiliano Zapata en protesta, esta vez pacífica, contra las exhibición Emiliano. Zapata antes de Zapata, que este domingo tuvo su último día de exhibición.

La muestra que ocupó la extensión de la explanada frontal del palacio de mármol obligó a las autoridades a determinar el cierre de las puertas principales para evitar incidentes como el que sucedió el pasado 10 de diciembre, cuando una cuantiosa comitiva adscrita a las causas zapatistas ingresó al vestíbulo del recinto cultural para exigir el retiro e incluso quema del óleo “La Revolución”, del artista chiapaneco Fabián Cháirez, puesto que, argumentaron entonces, tergiversaba la imagen del líder revolucionario al mostrarlo al desnudo, con un cuerpo feminizado y montando sobre un caballo que sostenía una erección; una obra que, posteriormente, explicó Cháirez a este diario, pone a discusión temas como las otras masculinidades, la homofobia, la misoginia y el machismo, que se pensaban resueltos, al menos, en el ejercicio artístico.

Las imágenes expuestas al exterior de Bellas Artes eran representaciones enaltecidas del caudillo nacido en Morelos en 1879, algunas, incluso, acompañadas con una fichas técnicas que indicaban el nombre de la composición, el autor, el año, la entidad en la que fue creada o, incluso, si se trataba de la reproducción de una imagen ejecutada en los años de vida de Zapata Salazar.

La gran mayoría de los inconformes hasta ahí llegados instaló una zona con tiendas de campaña en la zona de las fuentes de la plaza, decididos a pernoctar y, al día siguiente, evitar la apertura de las puertas frontales de Bellas Artes, de manera que la gente ingresara en menor medida a conocer la exposición durante su última jornada.

A lo largo del domingo, en el escalón de la entrada principal, se organizaron verbenas populares, con canciones de letras que hacían apología del campo, la Revolución y los ideales nacionalistas. A pesar del impedimento, el Palacio de Bellas Artes no suspendió la agenda cultural del fin de semana.

Por una de las puertas laterales que daban al Eje Central Lázaro Cárdenas, tanto el sábado como el domingo, el público pudo ingresar discretamente para consumir la oferta cultural: escénica, pictórica y musical que estaba programada: desde el concierto que ofreció la Orquesta Sinfónica Nacional, como parte del Programa 2 de su 1ª Temporada 2020, hasta la presentación del tenor mexicano Javier Camarena, considerado como uno de los intérpretes del canto más importantes del orbe en la actualidad en ocasión de las celebraciones a 15 años de su debut sobre las tablas del máximo recinto para las artes y, por supuesto, la muestra de Emiliano Zapata que llegaba a su fin.

El domingo por la tarde, las filas para el ingreso a Emiliano. Zapata después de Zapata eran cuatro: una al exterior del recinto, en la parte lateral, y el resto en el recibidor, el primer piso, y en el preámbulo de la entrada a la Sala Nacional, donde tenía cabida la muestra, incluida la pieza “La Revolución”, de Fabián Cháirez.

En ese contexto, Andrea de Montserrat Villalba, subdirectora del Museo del Palacio de Bellas Artes, informó a este medio que la muestra del caudillo, desde su apertura el pasado 20 de noviembre y hasta el sábado, había registrado 127,000 visitas. Aseguró que la suma total, incluyendo las visitas del domingo, no podrían ser estimadas debido a la “situación excepcional”.

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