Thanos chasquea los dedos con su guante y las gemas del infinito  para acabar con medio universo. Ahí nos quedamos; el villano triunfa y los superhéroes regresan a casa destrozados, tristes y dispuestos a jubilarse y a echar panza chelera.

Tengo que aceptarlo. No soy fan. Entiendo muy poco del universo creado por Marvel y no me emociona en lo más mínimo ver superhéroes (bueno, Deadpool sí me gusta), pero si usted no ha visto todas las películas va a entender muy poco o nada como yo.

Pero vamos con Thanos, el malvado del universo acaba como Shrek, haciendo sopa en una horrible choza en el pantano cuando aparece Thor panzón y ebrio para cortarle la cabeza tras saber que destruyó las gemas.

A ver, ¿Cómo? Thanos las buscó por todo el universo, mató a medio mundo y decidió destruirlas, ¿para irse a descansar? Primera risa sonora frente a miradas amenazantes en el cine que acudían como a una fiesta de niños disfrazados, hambrientos y esperando pegarle a la piñata.

Pasaron 22 películas. ¿En serio? 22 para ver al Capitán América, Tony Stark, Black Widow y Hawkeye desempleados tratando de sobrevivir en un mundo horrible en el que se la pasan tan mal que Stark tiene una hija, esposa y vive tranquilo en el campo. No hay tráfico, no hay un caos en la economía mundial ni nada de eso. Sólo los marvelianos sufren. Siguiente regaño de la persona en la butaca: “Ya siéntese señor”.

Hulk se ha convertido en algo así como una botarga muy amigable. Adiós al grandioso personaje que lucha contra ese monstruo interior. Aquí se toma selfies con niños. Otra vez mi risa, otra vez, reprimenda del respetable.

En fin, después de como dos horas, los superhéroes ya se pusieron de acuerdo y gracias a Ant-Man (¿cuál es su poder? Tomar chiquitolina como el Chapulín) tienen la posibilidad de cambiar su presente viajando en... ¡adivinó! En el tiempo, en lo que llaman reino cuántico o algo así. Entonces, al puro estilo de Volver al Futuro van a diferentes épocas por las gemas antes de que Thanos las use para acabar con medio universo.

Pero en su viaje en el tiempo existen tantos problemas e incoherencias que podría escribir una tesis... Pero no, total, a los fans no les importa nada mientras se vean guapas y guapos.

“¡Es una película para divertirse, no para pensar señor!”, me dice un tipo vestido con una apretada playera de Iron Man que no suelta su celular.

Ahí me perdí. Imagino que para los fans que han visto todas las películas será sencillo entender lo del Mago Chen Kai, Strange, creo le dicen, un tal Loki, que por cierto escapa, y un sin fin de situaciones que por la reacción de los fans deben ser muy familiares pero donde sólo faltó el payaso a la fiesta.

En la recolección de las gemas les pasa lo más estúpido hasta una escena sacada de Macario, la película  donde alguien entrega su alma, es una chava, pero no sé bien quién era, pero el público sufrió y emitió un “ay, no”.

Después, lo inevitable, Thanos se da cuenta de que puede viajar al futuro para acabar con los superhéroes y ya en este tiempo, tras uno de los viajes más bizarros que se hayan dado en el cine, bueno, tal vez los de Marty McFly, llega la batalla final donde, claro, ganarán los buenos.

Debutan por un momento a las “chicas súper poderosas” en una escena forzada pero de inclusión con las mujeres de Marvel, tema de moda.

Regresa el pesado de Spider-Man millennial, se mueren varios; salta Pantera Negra y varios personajes que nunca había visto en mi vida, bueno, hasta una bruja.

Yo me quedé esperando a la Mujer Maravilla en una batalla bien filmada pero que termina de manera absurda.

Después, bueno, Robert Downey Jr., Iron Man, aplica la tepiteña y le roba las gemas al malo y con otro chasquido pone fin a la batalla y a su vida; deja huérfana a una niña a la que quiere como 3,000 veces, pero pues un héroe es un héroe y lo tengo que aceptar, ahí sí lloré... Pero lloré porque necesitaba irme al baño, la película dura tres horas y no es sencillo, ¿o tal vez debería ir al urólogo?

El velorio, más personajes que no tengo el gusto pero me dicen son claves en la historia. El Capitán América ya no es capitán, ahora es un adulto mayor y su versión joven baila con una chica mientras que entrega el escudo y fin. Se acabó Avengers: Endgame.

Como me dijeron que no tenía escenas poscréditos salí de inmediato, en medio de gritos y aplausos de la gente que vitoreaba a los Vengadores y yo con cara de “No entendí nada” y tal vez sea lo mejor... Que los niños disfruten su fiesta porque los adultos preferimos otro cine. Le avientan palomitas al señor. “Ya cállese viejo lesbiano”.

[email protected]