La octava temporada de Game of Thrones llegará a la televisión hasta el 2019, pero para que no la extrañemos, en las librerías podemos encontrar reediciones en español de George R.R. Martin; no sólo de Game of Thrones, también de viejos trabajos del escritor como las antologías de cuentos Reyes de la arena. Cuentos de terror y Viajeros de la noche. Ciencia Ficción II.

Dentro de estos relanzamientos resultará de especial interés para fans de la serie de TV, Game of Thrones, el libro Juego de tronos y la filosofía (Rocaeditorial, 2018), una compilación de ensayos de William Irwin y Henry Jacoby, quienes han hecho Los Simpson y la filosofía, Star Wars y la filosofía y South Park y la filosofía, entre otros.

Si hay algo más nerd que ser fan de hueso colorado de Game of Thrones es introducir el elemento filosófico y disertar sobre diversos elementos de la serie, de la mano de Descartes, Hobbes, Platón y Maquiavelo, entre otros.

Al final, la historia de las batallas por ocupar el trono de los Siete Reinos es sólo un pretexto para hablar sobre dichos filósofos y entender sus postulados, algo doblemente nerd, pues es una buena forma de explicar filosofía a nuevos públicos interesados en el tema.

El libro está dividido en cinco partes. En la primera, “Ganar o morir”, se establecen las reglas del juego, es decir, se trazan diversos contextos teóricos sobre la situación de Westeros: su calidad de monarquía, las ideas maquiavélicas de sucesión al trono, las posturas de los aspirantes y algunas consideraciones con respecto al tema de la guerra y la paz social.

En la segunda parte, “Qué cosas hago por amor”, se hace referencia a los ideales que mueven a algunos personajes de la historia y que son temas recurrentes en la misma, ideales que chocan con la practicidad de personajes que no tendrán miramientos para pisotear a quien se deje.

“Se acerca el invierno” es el nombre de la tercera parte, en ella se tratan temas metafísicos relacionados con la magia y la concepción espiritual, religiosa y científica de Westeros, en relación con la forma de concebir el mundo por parte de sus habitantes.

La cuarta parte lleva por título “El hombre que dicta la sentencia debe blandir la espada”. En este apartado se tratan los temas de la justicia y la moral de los personajes, elementos que están en juego todo el tiempo y que parecen transgredirse a placer tanto por nobles como por plebeyos, y sin embargo, son de suma importancia para mantener la cohesión social. Resulta interesante el apartado en donde se discierne sobre la injusticia de la caballerosidad y su papel en la inequidad de género.

Y por último, la quinta parte, “Clávala por el lado con punta”, en donde se ensayan temas relacionados con la libertad, el destino y el libre albedrío, aunque se las ingenian para hablar sobre la teoría del juego e introducir una discusión entre la razón vs la locura, en la figura del rey Aerys Targaryen.

El libro es sumamente disfrutable, pero hay que aclarar que depende mucho de qué tan cercano sea uno a la disciplina filosófica. No hay que conocer a fondo la obra de los filósofos que ahí se mencionan pero sin duda ayuda que uno sepa a grandes rasgos de las referencias que ahí se presentan.

Si uno no está abierto y nunca ha estado abierto a las pláticas filosóficas, pues el libro puede resultar un verdadero bodrio, pero si es al contrario, el libro resulta hasta iluminador en varios aspectos de nuestra cultura, y es que finalmente, el universo de Game of Thrones es sólo un pretexto para hablar sobre nuestra realidad.