La petenera es una personaje evocado constantemente en la música popular mexicana y que también nombra una forma musical específica, ejecutada tanto en sones jarochos como huastecos.

Con raíces andaluzas, afroamericanas e indígenas, los sones hablan en sus versos sobre una mujer que sufre de desamor. La petenera suele representarse como una sirena que seduce a los marineros con su dulce voz para después arrastrarlos al fondo del mar.

"Quería contar una historia con personaje que remitiera al teatro tradicional mexicano, antiguo por así decirlo. Y 'la Petenera' se canta mucho en estados de la costa. La petenera es una mujer que viene del mar y que ama de una forma diferente y los versos y sones que utilizamos hablan de eso. La música es de Gabriel Rojas y con la dramaturgia de Martín López Brie tendremos temporada del 20 de febrero al 15 de marzo", dijo la directora, Sofía Beatriz López, en entrevista con El Economista.

Gabriel Rojas llevó a cabo un trabajo de composición musical a partir de sones y versos de la tradición popular.

El texto dramatúrgico, la atmósfera y el diseño de iluminación son de Martín López Brie que cuenta con la participación de músicos como MonDeleón, Ramsés Hernández, Mariano Herrera y Eleazar Aranda.

Esta producción de la compañía Teatro de Quimeras se realizó mediante el estímulo para Creadores Escénicos del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes en 2016 y  se presentará los jueves y viernes a las 8 de la noche, los sábados a las 7 de la tarde y los domingos a las 6, en la Sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque.

Sofía Beatriz López interpreta esta obra unipersonal con música en vivo que se vale de la voz, tanto hablada como cantada; del vestuario como herramienta escénica; de la utilización de una máscara teatral y de la danza odissi (baile clásico de India) para crear un cuerpo ficticio femenino para la sirena y uno masculino para el pescador.

"En la pieza teatral se retrata un encuentro entre una sirena y un pescador que no son lo que uno esperaría de ellos: esta sirena no sabe cantar, por lo que no logrará seducir a alguien, y este pescador no es fuerte, ni aventurero y tampoco valiente. A pesar de sus carencias, ambos ríen, bailan, cantan sus desamores y, a través del manto de la música tradicional, exponen los matices emocionales propios de los encuentros amorosos", compartió.

Rescate del teatro antiguo

La realizadora también comentó que con esta adaptación espera revitalizar el teatro de México como se mantienen el de antiguas civilizaciones como el japonés y le hindú que mantienen tradiciones escénicas como las máscaras.

En el montaje, dos personajes comparten la misma máscara. Sobre la importancia y el peso de la utilización de este objeto expresivo en escena, la creadora y actriz Sofía Beatriz López afirmó que “la máscara es el primer encuentro que tienen todas las civilizaciones con la representación escénica. Nos recuerda que podemos ser otros, vernos en otros.

“También , la máscara nos permite crear con libertad y claridad un personaje, sin importar que no coincida el género del intérprete con el del personaje. Es un recurso teatral gracias al cual el público puede olvidarse de quién está detrás del mismo y disfrutar de la historia”, finalizó.

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rrg