Lectura 4:00 min
Un mexicano en la NASA, con crowdfunding
Javier Rincón Perezsandi es un joven mexicano de 27 años; un emprendedor en el sector de los pagos en línea y desde dispositivos móviles. Su reto es ir a la NASA.
Javier Rincón Perezsandi es un joven mexicano de 27 años que está convencido que la tecnología puede resolver los grandes problemas de la humanidad. Es fundador y vicepresidente de Desarrollo de Negocios de Pago Fácil, una plataforma de pagos en línea y desde móviles. Y quiere ir a la NASA.
El joven emprendedor fue admitido en el Programa de Estudios para Graduados (GSP, por su sigla en inglés) de la Universidad Singularity que se realiza anualmente en el Centro de Investigación de la NASA localizado en Silicon Valley, California.
Para obtener los recursos para asistir al programa, Rincón Perezsandi arrancó una campaña en la plataforma de financiamiento colectivo Fondeadora.MX y en redes sociales con el hashtag #UnMexicanoEnLaNASA. La meta es obtener 150,000 pesos antes del 4 de junio.
Lo estoy haciendo porque tengo que pagar el curso, tengo que pagar este programa que no es barato. Cuesta 29,500 dólares (383,000 pesos, aproximadamente). Yo ya pagué una parte y antes de mover una inversión a otra, debo buscar estos caminos nuevos. Lo que estoy haciendo es pre-vender mi conocimiento y la experiencia que voy a tener para poder conseguir estos recursos. Esto no es caridad pues este dinero me va a ayudar a después transmitir el conocimiento , explica el emprendedor en una entrevista.
Cualquier persona puede apoyar y desde un peso. Pero a partir de 350 pesos, el fondeador puede obtener las recompensas que ofrece, que van desde un mensaje semanal sobre su avance en Singularity University; hasta el convertirse en socio y dueño del 5% del proyecto que desarrolle, a cambio de una inversión de 50,000 pesos.
El programa GSP, con duración de diez semanas, busca reunir a 80 talentos a nivel mundial con el objetivo de crear proyectos basados en tecnología e innovación que impacten a 1,000 millones de personas en los próximos 10 años.
Los grandes retos de la humanidad, no sólo de México ni América Latina, sino como planeta está el tema de educación, energía, medio ambiente, alimentación, salud, pobreza, seguridad y agua. Son esos caminos que tenemos que seguir y la parte de la tecnología es la forma más fácil de poder impactar a esas 1,000 millones de personas o más, es a través de tecnologías que ya existen , considera Perezsandi.
Aunque reconoce que tiene un mayor interés por las áreas de educación y salud.
Una de las cosas básicas es el tema de educación. A mí me interesan los temas de educación y de salud y hacia allá sería enfocarlo , dijo.
Los ejes tecnológicos del programa se centran en inteligencia artificial y robótica, biotecnología, energía y sistemas sustentables, medicina y neurociencias, nanotecnología y manufactura digital, redes y sistemas computacionales, así como ciencias del espacio.
Durante su estancia en el campus de la NASA, Rincón Perezsandi trabajará en conjunto con otros seleccionados de diversas partes del mundo, así como con expertos en ciencia, tecnología e innovación, así como con expertos de empresas como Google, Cisco o la misma NASA.
De este programa han emanado varios proyectos pero el que más ha sorprendido al emprendedor está un sistema de detección de VIH mediante la tecnología contenida en un reproductor de DVD, llamado Bluebox .
Otros mexicanos han participado en ediciones anteriores de este programa. Entre ellos están Jorge Soto, quien participó en el desarrollo de un sistema de detección de cáncer utilizando la cámara del iPhone y que ahora participa en la Estrategia Digital Nacional (EDN); o Alejandro Abarca, quien participó en la creación de un sistema portátil para la detección de la malaria, llamado Micromeds.
Y Rincón Perezsandi sabe que debe contribuir con el legado para dejar la huella de México en el mapa de innovación a nivel mundial.
julio.sanchez@eleconomista.mx
nlb