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El BCE considera aumentar las reservas mínimas de los bancos para reducir sus propias pérdidas
Un aumento de reservas elevaría los requisitos de reservas mínimas de 1% de los depósitos de los clientes a 2% y algunas otras formas de financiamiento.
El BCE está considerando duplicar la proporción de efectivo que los prestamistas deben mantener como reserva en una cuenta no remunerada, dijeron a Reuters seis fuentes, lo que reduciría la propia factura de intereses del banco central y mitigaría los efectos secundarios de su lucha contra la inflación.
El posible aumento, que está siendo debatido por los responsables políticos del Banco Central Europeo, elevaría los requisitos de reservas mínimas de 1% de los depósitos de los clientes de los bancos a 2% y algunas otras formas de financiamiento, dijeron las fuentes.
Lo anterior ayudaría a los bancos centrales de países ricos en efectivo como Alemania a reducir las pérdidas derivadas de los intereses que pagan sobre los depósitos de los bancos que exceden las reservas obligatorias, que crecieron hasta billones de euros a través de los programas de estímulo a la compra de bonos de la última década.
También eliminaría parte de ese exceso de liquidez, lo que impulsaría los esfuerzos del BCE para retirar a los bancos del efectivo libre, está previsto que este año se reevalúe como parte de una denominada revisión marco.
Se espera que en otoño se tome una decisión sobre esta posible medida, que no ha sido discutida formalmente por el Consejo de Gobierno del BCE. Las fuentes dijeron que el debate dentro de la autoridad monetaria se encontraba en una fase inicial.
Un portavoz del BCE se negó a hacer comentarios
El BCE y los 21 bancos centrales nacionales de la zona del euro están pagando una tasa de interés de 2.25% sobre un exceso de liquidez por valor de unos 2.16 billones de euros, lo que resulta en desembolsos de alrededor de 48,700 millones de euros por año, según muestran los cálculos de Reuters.
Duplicar las reservas obligatorias, que no son remuneradas, de 173,560 millones de euros reduciría la factura de intereses anual combinada de los bancos centrales en casi 4,000 millones de euros.
Ese costo ha aumentado en 5,400 millones anuales después de que el BCE aumentara la tasa de depósito del 2% a 2.25% este mes en un intento por contener las consecuencias inflacionarias de la guerra con Irán.
La tasa mínima de reservas obligatorias se redujo de 2 a 1% en el punto álgido de la crisis de deuda de la zona euro en el 2012.
Si bien el BCE y el resto del eurosistema no funcionan con fines de lucro sino para controlar la inflación, las enormes pérdidas que algunos han sufrido en los últimos años se han vuelto políticamente sensibles.
Los bancos centrales, que registran pérdidas, tienen limitada su capacidad de pagar dividendos a las arcas estatales y, en casos extremos, podrían verse obligados a pedir capital a su gobierno.
Para evitarlo, el Bundesbank y otros bancos han escalonado sus pérdidas a lo largo de varios años. Los mayores casos se produjeron en el 2023, cuando todavía había varios billones de euros de exceso de liquidez en el sistema y la tasa de depósito del BCE llegaba a 4 por ciento.
El Consejo de Gobierno del BCE discutió entonces la posibilidad de aumentar las reservas mínimas, pero la propuesta no ganó fuerza.
Desde entonces, el sector bancario ha obtenido ganancias récord y ha demostrado que puede operar bien con niveles más bajos de exceso de liquidez.
Un aumento de reservas elevaría los requisitos de reservas mínimas de 1% de los depósitos de los clientes a 2% y algunas otras formas de financiamiento.