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México, rumbo a la digitalización financiera
En cerca de 10 años, el sistema financiero podría tener una adopción casi completa de la tecnología en su operatividad.
Aunque el marco regulatorio del sistema financiero mexicano permite realizar operaciones por medio electrónico, todavía faltan diversos aspectos, tanto legales como de adopción, para que esto se permee para la operación y otorgamiento de servicios financieros en el país.
Durante el foro Contratación Electrónica en Operaciones Financieras, tanto especialistas como autoridades indicaron que en México se han presentado diversos avances, como la Ley Fintech, para la digitalización de servicios financieros, por lo que en máximo 10 años las instituciones del sistema financiero podrían tener una adopción casi completa de la tecnología en su operatividad.
Para Raúl Navas Salazar, director de Desarrollo Regulatorio de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), en la actualidad el marco regulatorio para las instituciones financieras mexicanas ya permite la utilización de medios electrónicos para realizar operaciones, por lo que sólo es iniciativa de las entidades financieras hacer uso de ellos para facilitar su operatividad.
“La CNBV emite reglas para el uso de medios electrónicos para celebrar operaciones, como los temas de autenticación: paswords, tokens y biometría. Todo el marco regulatorio que existe permite realizar operaciones con medios electrónicos como puede ser un smartphone”, detalló el funcionario.
Navas Salazar mencionó que, por ejemplo, en la Circular Única de Bancos ya se contempla el uso de medios electrónicos para la contratación de servicios financieros.
“Con la contratación remota, permite a las instituciones abrir cuentas a distancia (...) por ejemplo, para cuentas nivel 4, que tengan depósitos mensuales de hasta 30,000 Udis (aproximadamente 180,000 pesos) y para préstamos personales de hasta 60,000 Udis (alrededor de 360,000 pesos”, indicó el funcionario de la CNBV y añadió que para estos mecanismos ya se contempla la tecnología biométrica.
Retos de la biometría
En su intervención, Arturo Rocha, director jurídico y de Seguridad de la Información de la firma Fimpe, indicó que aunque se han realizado esfuerzos en el país, en especial en algunas instituciones públicas, todavía falta un enfoque de política pública para poder usar los datos biométricos para identificar y realizar operaciones electrónicas.
“Tristemente en México, el gobierno no usa la biometría para nada. Se tienen bases interminables de datos biométricos, pero ninguna institución los utiliza como identificación: no se pagan impuestos con la huella (digital) y tampoco entramos o salimos del país con nuestras huellas”, explicó Rocha.
Oportunidades
Para Ignacio Bermeo, director de la startup TRATO, la digitalización de servicios financieros comenzó desde hace varios años con el uso de la firma electrónica, pero en la actualidad ya se empieza a ver la transformación con iniciativas como la Ley Fintech o el uso de la tecnología para las operaciones de los grandes bancos.
“Estamos en la mitad de la transformación, pero el gran reto es la adopción”, detalló el directivo de la startup que ayuda a las instituciones financieras a digitalizar los contratos que establecen con sus clientes.
Para Bermeo, los grandes bancos son los que ya comenzaron a usar este tipo de tecnologías para su operación, por lo que ellos serán los que encabecen esta transformación en beneficio de ellos y de sus clientes.
“Ciertos bancos, no puedo decir que todos, pero los más innovadores, que suelen ser los más grandes, están empezando a reconocer que toda la experiencia internacional (de digitalizar contratos) se tiene que adelantar en México, por eso a veces los mismos bancos son los que proponen las formas para adoptar la tecnología”, explicó Bermeo.
De acuerdo con esta ley, las instituciones de tecnología financiera que sean autorizadas podrán utilizar medios electrónicos para otorgar sus servicios y permitirán el uso de la firma electrónica avanzada, o cualquier otra forma de autentificación, para la contratación de sus productos o realizar operaciones.