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T-MEC: así cerró la tercera ronda de negociaciones entre México y EU; avances, desacuerdos y lo que sigue
Tras tres días de reuniones en la Ciudad de México, ambas delegaciones acordaron celebrar una cuarta ronda de conversaciones a principios de septiembre en Washington, con el objetivo de seguir acercando posiciones antes de que termine el año.
Foto: Roberto Morales
La tercera ronda de negociaciones para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) concluyó esta semana con avances en algunos temas estratégicos, pero también dejó al descubierto que las diferencias más importantes entre México y Estados Unidos siguen sin resolverse.
Tras tres días de reuniones en la Ciudad de México, ambas delegaciones acordaron celebrar una cuarta ronda de conversaciones a principios de septiembre en Washington, con el objetivo de seguir acercando posiciones antes de que termine el año.
El encuentro estuvo encabezado por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el representante comercial de Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer, quien además sostuvo una reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional.
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¿Qué acuerdos dejó la tercera ronda?
Al término de las conversaciones, los gobiernos de México y Estados Unidos calificaron el diálogo como "constructivo" y destacaron avances en diversos frentes.
Entre los temas en los que hubo progreso figuran:
Ambos países coincidieron además en la necesidad de reducir la dependencia de proveedores externos y evitar el llamado free-riding o "aprovechamiento indebido" por parte de países ajenos al tratado, en una referencia implícita a China.
Marcelo Ebrard aseguró que las negociaciones continúan acercando las posiciones de ambos gobiernos a partir del alto nivel de integración económica que existe entre México y Estados Unidos.
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Las reglas para autos siguen siendo el principal punto de choque
El mayor obstáculo continúa siendo la propuesta estadounidense para modificar las reglas de origen del sector automotriz.
Washington busca que los vehículos fabricados en la región incorporen al menos 50% de componentes producidos específicamente en Estados Unidos para acceder a los beneficios arancelarios del T-MEC.
México rechazó esa posibilidad al considerar que rompería el principio de integración regional establecido en el tratado y abriría la puerta para que ese porcentaje aumente en futuras revisiones.
Actualmente, el acuerdo exige que los vehículos tengan 75% de contenido de Norteamérica y que al menos 40% de su producción provenga de trabajadores que perciban salarios de 16 dólares por hora o más, pero no obliga a que una parte específica provenga de un solo país.
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También siguen sobre la mesa los aranceles
Otro desacuerdo importante gira en torno a los aranceles impuestos por Estados Unidos bajo la Sección 232.
El gobierno mexicano busca que Washington elimine el arancel de 25% a los automóviles y el de 50% al acero y aluminio provenientes de México antes de aceptar nuevas concesiones en otros capítulos del tratado.
Hasta ahora, la administración del presidente Donald Trump no ha dado señales de que esté dispuesta a retirar esas medidas.
¿Qué pasará con las reglas de origen?
Aunque endurecer las reglas de origen es una prioridad para Washington, Jamieson Greer reconoció esta semana que los temas más complejos podrían aplazarse hasta 2027.
El funcionario explicó ante el Senado estadounidense que espera alcanzar acuerdos preliminares con México y Canadá antes de finalizar 2026, mientras que asuntos como las reglas de origen, las disposiciones laborales y ambientales requerirán más tiempo e incluso podrían necesitar la participación del Congreso estadounidense.
Las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos también podrían influir en el calendario de las negociaciones.
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El tema del agua generó tensión... pero México lo descartó del T-MEC
Durante su comparecencia ante el Senado, Greer también vinculó el avance de las negociaciones con el cumplimiento del tratado de aguas de 1944 entre México y Estados Unidos.
Sin embargo, la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que ese asunto forme parte de la revisión del T-MEC.
La mandataria sostuvo que México está cumpliendo con sus obligaciones en materia de agua y aseguró que existe un acuerdo con Estados Unidos sobre ese tema, por lo que descartó que forme parte de las negociaciones comerciales.
¿Qué sigue para la revisión del T-MEC?
La siguiente ronda de negociaciones se realizará en septiembre en Washington y buscará avanzar en los temas donde aún existen diferencias.
Las conversaciones forman parte del proceso de revisión iniciado después de que el gobierno de Donald Trump decidiera el pasado 1 de julio no extender automáticamente el tratado por otros 16 años, lo que activó un periodo de revisiones anuales que podría prolongarse hasta una década si no se alcanza un consenso entre los tres socios comerciales.
Mientras tanto, tanto gobiernos como empresas mantienen la expectativa de lograr acuerdos parciales antes de que concluya 2026 para reducir la incertidumbre sobre el futuro del principal acuerdo comercial de América del Norte.