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Prohiben déficits en las entregas de agua de México a EU
Funcionarios de la administración de Trump se reunirán junto a los de Sheinbaum, cada mes, para evitar que se incumplan entregas.
En México se divulgó un comunicado conjunto entre las secretarías de Relaciones Exteriores, Agricultura y Medio Ambiente, junto con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), en el que se destacó que el acuerdo se tomó considerando sequías, a la población de la frontera y la cooperación bajo la soberanía.
México y Estados Unidos anunciaron el acuerdo de un nuevo plan para la gestión del agua en la cuenca del Río Bravo, con base al Tratado de Aguas de 1944 y el compromiso de México de no incurrir en nuevos déficits en los siguientes cinco años.
En México se divulgó un comunicado conjunto entre las secretarías de Relaciones Exteriores, Agricultura y Medio Ambiente, junto con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), en el que se destacó que el acuerdo se tomó considerando sequías, a la población de la frontera y la cooperación bajo la soberanía.
“México confirmó su disposición a garantizar la entrega de una cantidad mínima anual convenida entre ambos países, de acuerdo a las condiciones hidrológicas de la cuenca y a los mecanismos previstos en el Tratado, priorizando además el abastecimiento para consumo humano y producción agrícola”, aseguraron las dependencias.
Según las autoridades, el plan acordado también permitirá avanzar hacia una planeación más previsible y una gestión ordenada del recurso hídrico, incorporando infraestructura y acciones de adaptación de largo plazo ante los efectos de la sequía.
En la Unión Americana, la Secretaría de Agricultura divulgó un comunicado en el que asevera que México se comprometió a entregar 431.7 millones de metros cúbicos (350,000 acres-pies) como mínimo en el actual quinquenio 37 del tratado que inició en octubre del año pasado.
“Según el resultado negociado, México se comprometió a suministrar un mínimo de 350,000 acres-pies de agua al año a Estados Unidos durante el actual ciclo quinquenal, lo que brindaría estabilidad a los productores agrícolas y a las comunidades rurales del Valle Bajo del Río Grande. México también se comprometió a un plan detallado para saldar la totalidad de la deuda hídrica pendiente acumulada durante el ciclo anterior”, indicó.
Los 431.7 millones de metros cúbicos, es la cifra de agua que México debe entregar en promedio cada año y que está establecida en el pacto del 44; esta cifra se establece sin considerar condiciones de escasez en la cuenca del Río Bravo.
Beneficio para agricultores estadounidenses
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, calificó el acuerdo como un beneficio directo para los agricultores y ganaderos estadounidenses, en particular del sur de Texas y reconoció los esfuerzos del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum para cumplir con las obligaciones del tratado.
Por su parte, la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, informó que el nuevo compromiso fortalece la implementación del Tratado de Aguas de 1944 y brinda mayor certeza a los productores del Valle Bajo del Río Grande, quienes dependen del suministro constante del Río Bravo.
Afirmó que el acuerdo brinda mayor certidumbre a los productores agrícolas del sur de Texas, en específico y reconoció que México ha entregado más agua en el último año que en los cuatro años previos combinados.
No obstante, advirtió que, en caso de incumplimientos futuros, Estados Unidos se reserva el derecho de imponer medidas comerciales, incluida la aplicación de aranceles.
Las autoridades estadounidenses precisaron que el acuerdo se dio tras la llamada telefónica entre el presidente estadounidense Donald Trump y la presidenta Sheinbaum, en la que ambos reafirmaron su voluntad de resolver los desafíos históricos en la gestión del agua.
Consolidación
El embajador de Estados Unidos en México, Ron Johnson, destacó que el acuerdo consolida entregas anuales garantizadas de agua, establece un plan claro para atender obligaciones pendientes y fija un esquema de coordinación mensual permanente entre ambos países.
Además, señaló que este avance es resultado de la colaboración sostenida entre los gobiernos del presidente Donald Trump y la presidenta Claudia Sheinbaum, y subrayó que la cooperación bilateral está generando resultados concretos para las comunidades de ambos lados de la frontera.
Por su parte, el subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, señaló que el entendimiento representa un beneficio tangible para Texas, luego de lo que calificó como años de rezagos en la entrega de agua estipulada en el tratado.
Ambos países reiteraron la importancia estratégica del tratado y acordaron continuar las negociaciones para cerrar un plan definitivo antes de finales de enero de 2026, así como mantener la cooperación a través de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA/IBWC).
También se estableció que, en caso de incumplimiento, cada nación podrá actuar conforme a sus intereses nacionales, respetando sus compromisos internacionales.