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Detención de Ángel Aguirre sacude el caso Ayotzinapa: estas son las acusaciones contra el exgobernador
El exgobernador fue detenido el jueves en el Estado de México por los delitos contra la administración de justicia y desaparición forzada de personas. La Fiscalía General de la República (FGR) sostiene que habría participado en una operación para ocultar y destruir evidencias que podían ayudar a esclarecer qué ocurrió con los normalistas.
La detención de Ángel Aguirre, quien gobernaba Guerrero cuando desaparecieron los 43 estudiantes de Ayotzinapa en septiembre de 2014, abrió un nuevo capítulo en uno de los casos que más han marcado a México en los últimos años.
El exgobernador fue detenido el jueves en el Estado de México por los delitos contra la administración de justicia y desaparición forzada de personas. La Fiscalía General de la República (FGR) sostiene que habría participado en una operación para ocultar y destruir evidencias que podían ayudar a esclarecer qué ocurrió con los normalistas.
La acusación se apoya, entre otros elementos, en dos nuevos testimonios obtenidos durante 2026 y en un reanálisis de las investigaciones realizadas durante los casi 12 años transcurridos desde la desaparición de los jóvenes.
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró el viernes que la detención no responde a un asunto político, sino que forma parte de las investigaciones sobre el caso.
“No tiene nada que ver con un tema político, es parte de una investigación”, afirmó la mandataria, quien señaló que corresponde a la Fiscalía determinar las responsabilidades de las personas involucradas.
¿De qué acusa la FGR a Ángel Aguirre?
La fiscal general de la República, Ernestina Godoy, informó que la orden de aprehensión contra Ángel Aguirre fue obtenida por los delitos contra la administración de justicia y desaparición forzada de personas.
La FGR centra parte de sus señalamientos en lo ocurrido con unas videograbaciones captadas la noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala.
De acuerdo con la investigación, el autobús Estrella de Oro número 1531, en el que viajaba un grupo de normalistas, fue grabado por las cámaras de seguridad 12 y 15 instaladas en el exterior del Palacio de Justicia del estado, cuando era detenido por policías municipales y estatales.
Las primeras versiones oficiales indicaron que ese material no existía debido a presuntas fallas técnicas. Sin embargo, según la Fiscalía, diligencias posteriores determinaron que esa explicación era falsa.
La investigación apunta ahora a que las grabaciones sí existieron y fueron sustraídas.
Dos testimonios obtenidos en 2026 apuntan al exgobernador
Uno de los elementos que permitieron avanzar en esta línea de investigación surgió en enero de 2026.
Según Godoy, una persona colaboradora confirmó la existencia de las videograbaciones e identificó a quien presuntamente las sustrajo para entregarlas directamente a Ángel Aguirre. El testigo también habló de amenazas que, según su versión, explicarían por qué permaneció en silencio durante años.
Un segundo testimonio llegó en mayo.
En este caso, un testigo protegido declaró que Aguirre habría ordenado durante una reunión con funcionarios de primer nivel de su gobierno que desapareciera cualquier evidencia relacionada con los hechos ocurridos en las inmediaciones del Palacio de Justicia de Iguala.
La fiscal no precisó cuándo habría ocurrido esa reunión.
La FGR asegura que cuenta además con elementos que apuntan a que la instrucción de ocultamiento habría sido dada directamente por quien entonces encabezaba el gobierno de Guerrero, con la participación de servidores públicos estatales de alto nivel.
Para la Fiscalía, lo ocurrido con las grabaciones no habría sido una simple omisión o una falla técnica, sino una operación deliberada para ocultarlas.
¿Qué relación tiene Ángel Aguirre con el caso Ayotzinapa?
Ángel Aguirre era gobernador de Guerrero cuando los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa desaparecieron la noche del 26 de septiembre de 2014.
Los jóvenes se desplazaban en autobuses por Guerrero con la intención de participar posteriormente en una movilización en Ciudad de México cuando fueron atacados en Iguala.
Aguirre solicitó licencia al cargo en octubre de ese año y dejó la gubernatura antes de terminar su mandato. Desde entonces permaneció alejado de la vida política.
Su detención lo convierte en uno de los funcionarios de mayor nivel procesados por el caso. Otro es el exprocurador general de la República Jesús Murillo Karam, quien enfrenta un proceso por desaparición forzada, tortura y delitos contra la administración de justicia.
A casi 12 años de los hechos, decenas de personas han sido procesadas, pero no hay condenados. Tampoco se conoce el paradero de los 43 jóvenes y únicamente han sido identificados restos de tres de ellos.
Sheinbaum descarta una motivación política
Un día después de la detención, Claudia Sheinbaum rechazó que la captura de Aguirre tenga un trasfondo político y sostuvo que deriva de las nuevas investigaciones.
La Presidenta destacó que las indagatorias recientes han obtenido información adicional a la disponible hasta septiembre de 2024 y reiteró su compromiso con las madres y los padres de los normalistas.
También reconoció que las familias no necesariamente pueden ser informadas previamente sobre determinadas acciones debido a las características de una investigación, pero aseguró que existe el compromiso de explicar cómo se llegó a la detención.
Sheinbaum pidió además a la Secretaría de Gobernación que próximamente ofrezca una conferencia para abordar el caso y, en la medida en que lo permitan las investigaciones, explicar el proceso que se sigue.
Sobre José Luis Abarca, exalcalde de Iguala, la mandataria recordó que fue absuelto de algunos delitos pero permanece detenido por otros, y señaló que corresponde a la FGR explicar su situación jurídica.
Ayotzinapa, un caso todavía sin esclarecer
La primera investigación realizada durante el gobierno de Enrique Peña Nieto concluyó que los estudiantes habían sido asesinados, sus cuerpos incinerados y sus cenizas arrojadas a un río en Guerrero.
Durante la administración de Andrés Manuel López Obrador se abrió una nueva investigación y el caso fue calificado como un “crimen de Estado”.
Las investigaciones coinciden en que los normalistas fueron atacados por integrantes de un grupo criminal que actuó en colusión con policías locales.
Ahora, la desaparición de los 43 estudiantes continúa como uno de los grandes pendientes del gobierno de Claudia Sheinbaum. La Presidenta ha señalado que su objetivo es alcanzar la verdad, hacer justicia y encontrar a los jóvenes.
La captura de Aguirre incorpora una nueva línea al expediente: determinar si desde los niveles más altos del gobierno de Guerrero se ordenó ocultar evidencia que pudo ser clave para reconstruir lo ocurrido aquella noche en Iguala.