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Cruces migratorios registran su menor cifra en 55 años
La reducción ocurre tras cambios en políticas migratorias en Estados Unidos y México implementadas en 2024 y profundizadas en 2025.
En el 2022 se alcanzó el mayor número de encuentros migratorios en la frontera entre EU y México de la historia, con más de 2.2 millones.
Los encuentros de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos con migrantes que cruzan desde México descendieron en el año fiscal 2025 a su nivel más bajo en 55 años, de acuerdo con un análisis del Pew Research Center basado en estadísticas oficiales del gobierno estadounidense.
Según una investigación publicada el pasado 2 de febrero, durante el año fiscal 2025 —que abarcó de octubre de 2024 a septiembre de 2025— la Patrulla Fronteriza registró 237,538 encuentros con migrantes en la frontera suroeste. Esta cifra contrasta de manera significativa con los más de 1.5 millones reportados en 2024, más de 2 millones en 2023 y el récord superior a 2.2 millones alcanzado en 2022. La organización indicó que, según los datos históricos, se trata del total anual más bajo desde 1970 cuando se documentaron de 201,780.
Por otro lado, se detalló que en febrero de 2025, primer mes completo de la actual administración, la Patrulla Fronteriza reportó menos de 10,000 encuentros mensuales en la frontera entre México y Estados Unidos, lo que fue el nivel más bajo en más de 25 años de registros mensuales disponibles.
Se dijo que, estas cifras se ubican por debajo de las observadas en abril de 2020, cuando la migración internacional se desplomó durante los primeros meses de la pandemia de Covid-19.
Además, se indicó que la reducción en los flujos migratorios ocurrió tras una serie de cambios en las políticas migratorias de Estados Unidos y México implementadas desde 2024 y profundizadas en 2025.
En abril de 2024, los entonces presidentes Joe Biden y Andrés Manuel López Obrador anunciaron un acuerdo para intensificar la aplicación de las leyes migratorias, particularmente en territorio mexicano, medida que, de acuerdo con el análisis, contribuyó de manera significativa a la disminución de los cruces hacia Estados Unidos
A ello se sumaron nuevas restricciones al asilo impuestas por la administración Biden en junio y septiembre de 2024. Posteriormente, con el inicio del segundo mandato de Donald Trump en enero de 2025, el gobierno estadounidense declaró una emergencia nacional en la frontera con México, ordenó la participación del Ejército en tareas de seguridad fronteriza y canceló una aplicación creada durante la administración anterior que permitía a los migrantes solicitar asilo. Además, se intensificaron los arrestos y deportaciones de migrantes desde el interior del país.
El Pew Research Center precisó que el término “encuentros” se refiere principalmente a detenciones de migrantes que cruzan entre los puntos oficiales de entrada, y contabiliza eventos, no personas, ya que un mismo migrante puede ser registrado más de una vez si intenta reingresar tras una deportación.
Posturas encontradas
La opinión pública en Estados Unidos muestra una combinación de respaldo a medidas de control migratorio y, al mismo tiempo, fuertes reservas frente a prácticas consideradas abusivas o restrictivas, de acuerdo con una encuesta del Pew Research Center aplicada a más de 8,000 adultos.
El sondeo, publicado el pasado 29 de enero, indicó que una mayoría de estadounidenses avala una presencia más robusta del Estado en la frontera: alrededor del 60% se manifestó a favor de que las Fuerzas Armadas permanezcan apoyando tareas de control migratorio.
Sin embargo, eso no se traduce en un apoyo irrestricto a todas las políticas, ya que el 66% de los consultados se pronunció en contra de suspender las solicitudes de asilo, al considerar que el acceso a este derecho debe mantenerse aun en un contexto de mayor vigilancia.
Sobre la actuación cotidiana de las autoridades migratorias, el estudio mostró un amplio respaldo a la supervisión ciudadana. El 74% de los encuestados consideró aceptable que las personas graben en video los arrestos realizados por agentes migratorios, mientras que el 59% vió legítimo que se comparta información sobre los lugares donde se llevan a cabo los operativos.
Por el contrario, se observó un rechazo mayoritario a prácticas asociadas con el perfilamiento racial o la opacidad institucional. El 72% consideró inaceptable que los agentes utilicen la apariencia física o el idioma de una persona como criterio para revisar su estatus migratorio, y el 61% desaprobó que los oficiales porten cubrebocas u otros elementos que oculten su identidad durante los operativos.
Cuando se trata de sancionar a ciudadanos estadounidenses que ayudan a migrantes a evadir detenciones, la opinión es dividida según lo mostrado por el Pew Research Center: el 44% consideró aceptables estos arrestos, frente a un 54% que los rechazó. Una proporción similar se observa respecto al incremento de la presencia de agentes en vecindarios con alta población migrante.