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Política

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Liderazgo de El Mayo, en riesgo: Insight Crime

El próximo juicio en California de José Rodrigo Aréchiga Gamboa, alias El Chino Ántrax, plantea preguntas acerca del estado de la organización, sobre si el capo que queda podrá mantener el poder de la organización criminal tras una serie de fuertes golpes.

El próximo juicio en California de José Rodrigo Aréchiga Gamboa, alias El Chino Ántrax, un operario de alto rango del Cártel de Sinaloa de México, plantea preguntas acerca del estado de la organización, sobre si el capo que queda podrá mantener el poder de la organización criminal tras una serie de fuertes golpes, de acuerdo con la Fundación InSight Crime.

En un análisis, este think tank expone que la caída de los líderes del cártel como Joaquín Guzmán, El Chapo, quien fue arrestado, y Juan José Esparragoza, El Azul, quien presuntamente sufrió un ataque cardiaco, parece haber elevado a Ismael Zambada, El Mayo, el único capo que queda, a una posición de poder sin precedentes dentro del cártel, pero no está claro hasta qué punto la organización que él controla se asemeja a la que ha dominado el paisaje criminal del país durante la última década.

Con la desaparición de sus contemporáneos, Zambada puede ser ahora el capo de la droga más poderoso del país, aunque está quedándose a cargo de una organización que está en constante cambio.

El Cártel de Sinaloa ha estado plagado de reportes de luchas internas durante años, y los rumores parecen haberse intensificado en los últimos meses. Los cientos de cadáveres descubiertos en fosas clandestinas en el 2011 en Durango, por ejemplo, fueron atribuidos a las batallas entre una filial de Sinaloa con sede en Chihuahua y sus antiguos jefes. Más recientemente, la detención de varios lugartenientes de Zambada, entre ellos su hijo, Serafín Zambada, dio lugar a informes sobre el conflicto abierto entre Guzmán y Zambada.

Estos rumores, expone Patrick Corcoran, son una señal de la tensión y tal vez incluso del deterioro dentro de la organización. Por otro lado, el analista expone que el ascenso de Zambada también plantea preguntas sobre su dependencia en las células de subalternos más jóvenes, responsables de las operaciones del día a día.

Asimismo, informes indican que la organización en general, y Zambada en particular, eran muy dependientes del Chino Ántrax y de Serafín Zambada. La sustitución es una tarea difícil, lo que con seguridad probará la fuerza de cualquier organización , concluye Corcoran.

ana.langner@eleconomista.mx

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