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Las inconsistencias de la “verdad histórica”
La llamada “Verdad Histórica” sobre la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa, en Iguala, Guerrero, y que empleada por el entonces procurador, Jesús Murillo Karam, se basa en contradicciones, rupturas argumentativas y vacíos narrativos, sostiene el informe preliminar de la Presidencia de la Comisión para la Verdad y el Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa.
La llamada “Verdad Histórica” sobre la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa, ocurrido la noche del 26 y 27 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero, y que empleada por el entonces procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, se basa en contradicciones, rupturas argumentativas y vacíos narrativos, sostiene el informe preliminar de la Presidencia de la Comisión para la Verdad y el Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa.
Según lo expuesto por la comisión que busca llegar a la verdad sobre todo lo ocurrido con la desaparición de los estudiantes, la “Verdad Histórica” acreditó actos de abuso de poder, que derivaron en el entorpecimiento de los procesos de búsqueda y de la investigaciones por el caso Ayotzinapa, que, señala, generaron vacíos y deficiencias que obstaculizaron el acceso a la verdad y la justicia.
Entre las irregularidades identificadas por la Comisión de la Verdad destacan que la información emitida por el sexenio pasado se aseveró que los normalistas intentaban boicotear un acto público de la directora del DIF de Iguala, Guerrero, María de los Ángeles Pineda, esposa del presidente municipal de Iguala, José Luis Abarca.
Sin embargo, las comunicaciones recabadas indican que el fin de los estudiantes era realizar acciones de boteo y toma de camiones para dirigirse a la manifestación por el 2 de octubre en la Ciudad de México.
Por otro lado, se indica que la “Verdad histórica” determinó que los alumnos detenidos por la policía de Iguala fueron llevados a la comandancia de la entidad.
Mientras que lo anunciado este jueves 18 de agosto, muestra que los normalistas que fueron detenidos y trasladados por elementos de Iguala fueron específicamente aquellos que viajaban en el autobús 1568.
En tanto, aquellos que viajaban en el autobús 1531, y que fueron detenidos en el puente frente al Palacio de Justicia, fueron asegurados por policías municipales de Iguala y Huitzuco, ya que “en un inicio la intención era solamente darles una ‘chinga’ a los estudiantes porque ‘A1’, es decir, un jefe de plaza que no se quiere identificar, no buscaba disturbios, además de recuperar el material, el cual aparentemente venía en uno de los autobuses”, se lee en el informe.