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En riesgo, la calidad del agua
La bióloga Ana Rosa Moreno, integrante del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, el cual compartió el Premio Nobel en el 2007, afirmó para El Economista, que en México la calidad del agua será un tema con consecuencias muy claras en el sector salud.
Ella es bióloga, mexicana y miembro del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, el que compartió el Premio Nobel en el 2007. Su nombre es Ana Rosa Moreno y ha dedicado buena parte de su vida a la investigación sobre los impactos del cambio climático en la salud pública.
Entrevistada por El Economista, la doctora Moreno afirmó que en México la calidad del agua será un tema con consecuencias muy claras en el sector salud. Los principales riesgos se asocian a la mayor incidencia de enfermedades gastrointestinales, deshidratación y otros problemas referidos a la composición y distribución del agua, que ocuparán una buena parte de los recursos humanos y materiales del sector salud.
Junto a estos riesgos sanitarios, Ana Rosa Moreno agrega que en los años venideros México enfrentará un serio problema de abastecimiento, particularmente en el norte del país, en los estados de Baja California, Sonora, Chihuahua y Coahuila.
La experta enfatizó que México no tiene sistemas de alerta temprana que ayuden a prevenir los efectos que en salud pública tienen eventos climáticos extremos.
No hay coordinación adecuada entre meteorología, epidemiología y los hospitales para prevenir epidemias potenciales , aseguró la investigadora en su diagnóstico sobre los impactos sanitarios del cambio climático en nuestro país.
Aún más, México no ha sido capaz de integrar adecuadamente al sector salud en los trabajos y discusiones sobre cómo atender y mitigar los problemas derivados del cambio climático.
Moreno narra, por ejemplo, que la Comisión Intersecretarial de Cambio Climático la instancia coordinadora de la estrategia nacional en la materia- se tardó más de un año en integrar al sector salud , y cuenta: Yo estuve insistiendo en que se invitara al sector salud a participar y acabaron invitándolo pero falta una fortaleza, al menos en México, para que se traten los problemas de salud en el ámbito del cambio climático .
Poca prevención
Para Moreno existe el riesgo de que el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica no valore o identifique enfermedades que no son muy comunes pero que, sin embargo, sería importante que se detectaran como consecuencia de los cambios climáticos en el país. Al respecto, asegura:
Habría que trabajar muy de cerca con el sector salud para saber qué enfermedades están asociadas con los cambios climáticos, y que haya una vigilancia epidemiológica más cercana y precisa.
Mirando al futuro
Cómo podríamos prevenir
El 2010 será un año Niño lo cual quiere decir que se prevén sequías importantes y, como consecuencia de éstas, incendios forestales.
Una buena política de previsión implicaría utilizar el mapa de incendios forestales de la Comisión Nacional de Biodiversidad para ubicar en tiempo real los incendios y la dirección de su pluma de humo para avisar a todas aquellas personas vulnerables personas con enfisemas y asma, por ejemplo de las poblaciones cercanas para que no salgan a las calles. Así se prevendrían posibles enfermedades y sus costos asociados.
Lo que viene
Clima y enfermedades
Los cambios en los patrones del clima tienen consecuencias en el ámbito de la salud de las personas por la ocurrencia y regularidad enfermedades conocidad.
Ana Rosa Moreno comenta en ese sentido, que ciertas enfermedades se propagan con más rapidez, los vectores de otras cambian, o bien emergen en zonas en donde nunca habían estado. El dengue, por ejemplo, es uno de los padecimientos que ahora se han encontrado en zonas más altas y en meses en los que no se presentaba. Así como el paludismo, la enfermedad de Chagas y otras enfermedades asmáticas.