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Tax the rich: nuevos impuestos a la riqueza tocan la puerta en EU
Luis Miguel González | Caja Fuerte
¿Qué tan drástico fue el giro a la izquierda de Estados Unidos el martes 3 de febrero?
Los primeros dos años de la segunda presidencia de Donald Trump trajeron beneficios fiscales al 10% más rico de la población estadounidense. Todo indica que vendrá un movimiento del péndulo en sentido contrario. El tsunami demócrata que arrasó el 3 de noviembre llegará con propuestas para cobrar más impuesto a los ricos, tanto a nivel estatal como en la legislación federal.
Al menos en 10 estados de la Unión Americana se pusieron en las boletas, el 3 de noviembre, propuestas que buscaban aumentar los impuestos a los ricos o limitar las facilidades de individuos y familias de altos ingresos para reducir sus contribuciones. Tres cuartas partes de las iniciativas de ese tipo ganaron en las urnas, según el Institute on Taxation and Economic Policy, un think tank de tendencia izquierdista.
La más publicitada de esas iniciativas fue rechazada. En California, el estado más rico de la Unión Americana, se propuso cobrar un impuesto de 5% a los residentes con fortunas superiores a los 1,000 millones de dólares. Son 255 personas las que alcanzan ese patrimonio en ese estado, a la cabeza de las cuales está Mark Zuckerberg. El conteo de los votos no ha terminado, pero la tendencia parece clara.
El rechazo a esta propuesta no quiere decir que este asunto esté terminado. En primer lugar, porque hay otros cinco estados que preparan iniciativas similares. Se votarán en los próximos meses. Adicionalmente, hay que tomar en cuenta que California dijo sí a otra propuesta en la que se confirman impuestos más altos para personas con ingresos superiores a los 250,000 dólares anuales. Estos impuestos están en vigor desde el 2012 y tenían "fecha de caducidad" en 2031. Seguirán vigentes por varios años más.
Fuera de California, en el estado de Washington, los votantes decidieron dejar un impuesto de 9.9% para hogares que tengan ingresos anuales superiores al millón de dólares. Los ingresos provenientes de estas contribuciones irán al presupuesto de Educación y Salud.
En Colorado habrá un impuesto de 8.4% para las personas que ganan más de un millón al año.
Más allá de los intentos locales de obtener más recursos de sus residentes millonarios, veremos un activismo del mismo signo a nivel federal. Al Capitolio llegarán varios legisladores identificados con el movimiento Tax the Rich.
En la nueva mayoría, estará Rubén Gallego, senador por Arizona. En su carpeta trae un proyecto que se llama, de manera simbólica, Robinhood.
La plataforma de noticias CNBC habla de tres iniciativas de cambios a leyes federales.
Una de esas propuestas correspondería a James Talarico, el texano que fue combatido en la campaña por Elon Musk.
Talarico presentará un proyecto de ley para poner límites a estrategias fiscales muy sofisticadas que utilizan grandes fortunas como la de Larry Ellison (Oracle) y el mismo Musk.
Otro legislador al que se relaciona con el movimiento Tax the Rich es el representante por Oregon, Ron Wyden. Él apunta para quedar al frente del Comité de Finanzas, clave para la definición de políticas fiscales. Wyden ha anunciado que retomará algunas iniciativas que estaban "dormidas". Entre sus planes está terminar con algunos beneficios fiscales a inversiones en Bolsa y tasar con más dureza los fideicomisos que tengan activos superiores a los 50 millones de dólares.
¿Qué pasará con estas iniciativas de Tax the Rich? ¿Qué impacto tendrán en la marcha de la economía estadounidense? ¿Cuáles de estas ideas y/o ocurrencias se volverán tendencia global?
Lo ocurrido el martes 3 es el primer acto de la obra. Nos quedan por ver, mínimo, otros dos actos. ¿Qué otras sorpresas vienen?