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¿Por qué hace tanto ruido un recorte de un cuarto de punto del Banxico?
Luis Miguel González | Caja Fuerte
¿Por qué hacer tanto ruido si se trata de un movimiento de un cuarto de punto? La tasa queda en 6.75%, más de dos puntos por encima de la inflación. Después del recorte, las tasas del Banco de México quedan tres puntos porcentuales arriba que las de la Reserva Federal de Estados Unidos.
Un recorte de cuarto de punto parece poco, pero dice mucho. El Banco de México hace algo que no están haciendo los bancos centrales de referencia. La Fed, el Banco de Inglaterra, el de Japón y el Banco Central Europeo decidieron mantener las tasas de interés sin cambios, ante la incertidumbre y los riesgos inflacionarios que derivan de la guerra en Irán.
La decisión del Banxico fue sorpresiva porque se anunció dos días después del reporte de la inflación de la primera quincena de marzo. Fue 0.62% y llevó la anualizada a 4.63 por ciento. Con un contexto internacional tan complicado y un dato interno tan poco favorable, lo más lógico era que se mantuvieran las tasas.
Tres miembros de la Junta de Gobierno votaron a favor del recorte. La gobernadora, Victoria Rodríguez Ceja, y los dos integrantes de más reciente incorporación, Omar Mejía y Gabriel Cuadra. En contra, Jonathan Heath y Galia Borja. El comunicado de prensa deja claro que en la Junta hay plena conciencia de la situación. Enlistan cinco factores de riesgo al alza. Incluyen los relacionados con la geopolítica y añaden afectaciones climáticas y una tendencia a la depreciación del peso mexicano. No dejan fuera los cambios de política económica por parte de la administración estadounidense.
El comunicado consta de siete párrafos y dos gráficos. La clave de la decisión está en el quinto párrafo. “La debilidad que ha mostrado la actividad económica” justifica que el Banco de México reduzca la restricción monetaria.
¿Qué tanto impacto en el crecimiento puede tener una baja de un cuarto de punto porcentual en la tasa? El bajo crecimiento se explica por muchos factores y el nivel de las tasas de interés no está en los tres primeros lugares de la lista. En términos de costo de dinero, el recorte significa muy poco y su efecto no es inmediato. Los bancos tienen sus tiempos y el sistema financiero tiene sus “mecanismos de transmisión” para hacer que las decisiones del Banco de México lleguen a las empresas y consumidores. En el corto plazo, el mayor beneficiario con la baja de tasas es el Gobierno que verá una reducción en el costo del servicio de su deuda... suponiendo que no se endeude más.
¿Dónde están los riesgos de esta decisión del Banco de México? El mayor activo del banco central no son sus cuantiosas reservas, sino su credibilidad. El Banxico es la institución económica más respetada de México porque ha sabido ejercer su autonomía en favor de la estabilidad. Es un asunto de capacidades técnicas y de habilidades políticas... de capacidad de comunicar a las audiencias correctas. Cuando repasamos los últimos 40 años de nuestra historia económica, queda claro que México ha reprobado en la asignatura de Crecimiento, pero ha obtenido un sobresaliente en Estabilidad. El que ahora nos preocupe una inflación de 4.63% es la mejor prueba de esto. Somos el país emergente con mejor desempeño en inflación. En los ochenta, llegamos a tener inflación superior al 100 por ciento.
No puedo asegurar que el recorte de la tasa de referencia sea una concesión del Banco de México a Palacio Nacional. Lo que sí queda claro es que la Junta de Gobierno del banco central parece vivir una crisis de identidad. Su único mandato es preservar el valor de la moneda nacional, mantener una inflación baja y estable a lo largo del tiempo. La responsabilidad de impulsar el crecimiento está en otro lado.
Cuando en un contexto de alto riesgo inflacionario, el Banco de México toma una decisión que busca favorecer el crecimiento económico, está poniendo en segundo o tercer plano su mandato. ¿Eso vulnera su credibilidad? Ciertamente, no ayuda a ello, pero tampoco hay que cargar las tintas. Es una gran institución y habrá que estar atento a sus próximas decisiones para tener más elementos de juicio. Aquí viene al caso una frase del genial Miles Davis, “cuando tocas una nota equivocada, la nota que tocas después la que la hace correcta o incorrecta”... esperemos que en la próxima nota, Victoria Rodríguez Ceja no desafine.