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Opinión

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Putin, un dron con explosivos

Fausto Pretelin Muñoz de Cote | Globali… ¿qué?

En pocos días los desplazamientos terroristas del presidente Putin han enviado un claro mensaje a Europa y Asia: les invito a la guerra.

La noche del 5 de agosto un dron cargado con explosivos impactó contra un avión ucraniano en el aeropuerto de Leipzig-Hall. Una falla del detonador evitó que el avión estallara.

Pocas horas después, el presidente Putin advirtió que su ejército detendrá embarcaciones europeas. Lo hará, dijo, en reciprocidad a los actos que los europeos llevan a cabo con buques fantasma de su país.

La Unión Europa lo hace como resultado de su guerra ilegal y terrorista en contra de Ucrania. Es ilegal porque Putin ha violado el derecho internacional a placer, y de manera nada creíble forma parte del Consejo de Seguridad de la ONU. Mientras que la ONU no se someta a una profunda reforma cuyo principal cambio sea la prohibición de que un país que viole el derecho internacional no pueda formar parte del Consejo de Seguridad, su credibilidad frente al mundo quedará erosionada.

El tercer mensaje ocurrió ayer. Putin visitó las islas japonesas Kuriles. La soberanía del archipiélago es japonesa. Al terminar la Segunda Guerra Mundial la Unión Soviética las invadió.

En 1855, Japón y la Unión Soviética firmaron el Tratado de Shimoda, un acuerdo con el que ambos países trazaron una frontera al norte de las cuatro islas más cercanas a Japón: Iturup, Kunashir, Shikotán y Habomai. Estas cuatro islas quedaron bajo la soberanía japonesa. El resto de las islas, soviéticas.

En 1875, bajo el Acuerdo de San Petersburgo, Japón extendió su soberanía a la totalidad del archipiélago, es decir, a las islas Kuriles.

Luego de la Segunda Guerra Mundial Rusia las invadió. Japón las ha reclamado, inclusive, Gorbachov reconoció el conflicto territorial.

Ayer, Putin se presentó en Iturp. "Qué buen clima tienen aquí, es como un resort", comentó (AFP).

De manera inmediata, la primera ministra de Japón Sanae Takaichi escribió en X que la visita de Putin a Iturp “hiere los sentimientos del pueblo japonés y es absolutamente inaceptable”.

Charlé con un diplomático alemán retirado asentado en Berlín. Me explicó que de haber estallado el avión en el aeropuerto de Leipzig, Alemania hubiera cortado relaciones con Rusia, y muy probablemente el artículo 5 de la OTAN, a petición de Berlín, lo hubieran activado, es decir, la OTAN atacaría a Rusia.

“Es lo que quiere el kamikaze de Putin porque está desesperado; no pudo vencer a Ucrania ni lo podrá hacer”.

Donald Trump ha dejado de presionar a Putin, mejor dicho, nunca lo ha presionado, por el contrario, le colocó una alfombra roja en Alaska el 15 de agosto del año pasado durante la visita del ruso a Estados Unidos.

Ahora, Putin amenaza a Japón. Su visita a Iturp es como la de un dron con explosivos.

Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Universal, Milenio. Ha publicado en revistas como Foreign Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Style, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.

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