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Opinión

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¿Puede ponerse mejor México?

Jonathan Ruiz Torre | Parteaguas

Pueden ir al sitio del Banco de México y rociar su día con un poco del optimismo que emite la institución financiera más importante del país.

O pueden también considerar la perspectiva de la Secretaría de Economía, a la que llegan cada vez más cifras que permiten pensar que, por trabajo o por obra celestial, México ha encontrado otra vía de manufactura que puede dar para muchos años.

Ayer, Banxico volvió a bajar su tasa de interés, que influye en las del banco que usan ustedes y los demás bancos comerciales. La dejó en 6.25%.

¿Qué significa? En términos generales, la mayoría de los líderes de la institución perciben que el dólar no se moverá mucho más, que en México no asoma una inflación fuerte y que el ritmo de la economía nos dará a todos, o casi todos, para sacar razonablemente nuestros gastos. Ojo, nadie habla de abundancia.

Que el billete estadounidense siga por debajo de 19 pesos después de la decisión anunciada ayer es una señal que avala a la gobernadora del Banco de México, Victoria Rodríguez, quien votó en favor de la baja de la tasa.

Aquí nomás, cruzando la frontera, la Reserva Federal ofrece tasas de entre 3.75% y 4% que están muy próximas a la tasa mexicana. ¿Ustedes prefieren ahorrar en pesos con la tasa nacional o en dólares con la de los vecinos? El tipo de cambio indica que muchos mantienen su apuesta en la moneda mexicana.

No es solo la visión del banco central mexicano la que muestra optimismo.

En las últimas dos semanas, varias instituciones financieras y analistas del sector privado revisaron al alza sus perspectivas de crecimiento económico para México: Goldman Sachs elevó su estimación de 1.7% a 1.9%; Banamex aumentó su pronóstico de 1.4% a 2.0%. El consenso de analistas consultados por el Banco de México en su Encuesta de Expectativas de octubre también mejoró por cuarta vez consecutiva: pasó de 1.40% a 1.61% para 2026 y de 1.77% a 1.86% para 2027.

¿Por qué? ¿Cuál es la razón? Le pregunté el miércoles, en corto, al secretario de Economía, Marcelo Ebrard. Él contestó así:

“(En parte, por) el comportamiento del sector externo que ha sido extremadamente exitoso. Nadie previó de lo que estamos hablando ahorita. Significa que si tú quitas el componente de electrónica y cómputo, nuestras exportaciones están a menos 0.8%, pero si sumas todo lo que es electrónica y cómputo, nuestras exportaciones están en 16.48% de crecimiento. Esto no se había previsto. Es una cantidad inmensa de recursos. Obviamente está teniendo un impacto”.

Coincido en un punto: hay una nueva industria prometedora que puede inyectar ingresos a México a largo plazo. Se vincula con la industria eléctrica y con los chips. El mejor ejemplo es el proyecto de Foxconn en Jalisco para proveer a Nvidia de servidores y racks.

Esos negocios duplicaron este año las exportaciones de Jalisco y Chihuahua.

Paralelamente, la economía mexicana creció 3.2% a tasa anual en el tercer trimestre del año, su mayor avance desde 2023.

Muchos analistas se apresuran a descalificar esas crecientes exportaciones porque tienen un “bajo contenido nacional”, lo cual es cierto. Pero uno no debe pedir un “ride” y exigir el volante.

Son negocios de taiwaneses y estadounidenses, a los que los mexicanos se irán subiendo como lo hicieron con los coches y los aviones. Como proveedores.

Ebrard presume que el número de empleos nacionales de estas industrias innovadoras ya llega a 140 mil y que los mexicanos aportan el 10% del valor agregado de esas exportaciones, una participación que sigue creciendo.

Pero es indispensable que los emprendedores se suban al tren. Hace un par de meses les platiqué aquí cómo un grupo de chihuahuenses busca fabricar en casa esas típicas tarjetas verdes contenidas en todos los electrónicos. Hoy todas son importadas.

El miércoles, en el Innovafest de la Secretaría de Economía, en Mérida, conversé con Enrique Cisneros, carismático líder de una empresa de la CDMX llamada Sedpc, quien presume ante quien lo escucha ser el único fabricante en México de relevadores multifuncionales para sistemas eléctricos y electrónicos. Ignoro si es cierto, pero sí necesitamos muchos Enriques.

Comunicólogo por la UANL, con estudios sobre Mercados de Petróleo, Gas y Energía en la Universidad de Houston. Fue reportero y editor de información de Negocios en Milenio, El Norte y en Reforma, en donde fundó la columna institucional Capitanes. Fue Director General de Información Económica en El Financiero y fundador de la revista Bloomberg Businessweek México. Como Director General de Proyectos Especiales de El Financiero encabezó los esfuerzos de contenidos digitales de la organización. Desde 2014 escribe su columna Parteaguas, dedicada a negocios disruptivos y tecnológicos, que tiene réplica en un podcast: Parteaguas Diario y en redes sociales @parteaguasclub.

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