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La IA, los escenarios preocupantes y el precio de las acciones en la bolsa
Gerardo Flores Ramírez | Ímpetu Económico
El nerviosismo se apoderó ayer 23 de febrero, de los inversionistas en el mercado bursátil de Nueva York, en buena medida por los efectos adversos que ya se anticipan serán provocados por la IA sobre las empresas que se dedican a diseñar y vender programas de software destinados a facilitar las operaciones de las empresas en general, por ejemplo, para la administración de proyectos, gestión de relaciones con clientes, recursos humanos, administración de inventarios, etcétera. Tomando como referencia el índice de precios Dow Jones, la bolsa de Nueva York cayó 1.7 por ciento. Por su cuenta, el Nasdaq cayó 1.13 por ciento.
En ambos casos, los descensos fueron encabezados por empresas del ramo del software, sobre las que empieza a formarse la expectativa de que más pronto que tarde serán víctimas de las ventajas que ya ofrecen los modelos o sistemas basados en IA, y que ya han venido reflejando caídas en sus cotizaciones a lo largo de este incipiente 2026, pero ayer algunas cayeron entre 10 y 13 por ciento. En parte por ello, la del lunes fue sin duda una jornada que estará siendo comentada por varias semanas.
Y es que la estrategia dominante en la primera jornada bursátil de la semana, de desprenderse de posiciones accionarias en varias de las empresas del ramo del software, se extendió hacia los jugadores del ramo de banca de inversión o fondos de capital de riesgo, que han estado financiando a muchas de las empresas de software. Este grupo de entes financieros, experimentaron caídas que se ubican entre cinco y nueve por ciento, también en una sola jornada.
De manera simultánea, los inversionistas aún no tienen una idea clara de cómo reaccionar frente a la gigantesca derrota del presidente Trump en la Suprema Corte de los EUA que, frente a este descalabro, ya anunció nuevos aranceles, lo que anticipa nuevamente escenarios de mayor volatilidad. Para complementar el cuadro de nerviosismo en los mercados financieros, el precio del Bitcoin se colocó por debajo de 65 mil dólares, un nivel que había rebasado y no había vuelto a tocar desde mediados de octubre de 2024.
Ahora bien, buena parte del comportamiento de los inversionistas se asoció con la publicación por parte de la firma Citrini Research, de un memo titulado “The 2028 Global Intelligence Crisis”, en el que presentan un posible escenario para el 30 de junio de 2028, que será resultado de la adopción de la IA en todas las ramas de las actividades productivas. Advierten que no es una predicción, más bien un escenario sobre el que nadie está pensando hoy en día. La cuestión es que ese escenario inicia con lo que serían las notas del día, mencionando una tasa de desempleo en los EUA de poco más de 10 por ciento y una caída en la bolsa, para ese día de 2028, de 2 por ciento.
En términos generales el memo de Citrini describe un fenómeno que empieza a retroalimentarse con mayor velocidad, que consiste en que las empresas empiezan a adoptar cada vez más los modelos de IA, a recortar personal que ya resulta redundante, que las empresas empiezan a mejorar en sus valores en la bolsa, porque dado que los costos laborales están cayendo rápidamente, los márgenes de ganancia empiezan a crecer de manera notable, pero hay un problema: el 70 por ciento del PIB de EUA lo explica el consumo de los hogares.
Con la caída en los salarios, la gente empieza a consumir cada vez menos, los que empiezan a perder sus empleos se mueven a ser choferes de Uber o repartidores de UberEats, pero solo por un tiempo porque empiezan a ser reemplazados por los vehículos autónomos, y así, describe muchas actividades en las que la asimetría de información entre compradores y vendedores ha dado lugar a la existencia de intermediarios, como las agencias de viajes, los agentes de seguros, los agentes de bienes raíces, etcétera, que con la IA también ven subsanadas las asimetrías y por tanto, las comisiones de los prestadores de dichos servicios se caen de manera dramática, y las valuaciones de las empresas también empiezan a caer.
En síntesis, es un escenario que desde el fin de semana inquietó a muchos y que se reflejó en la venta masiva de acciones, y apenas es febrero de 2026. A todo esto, ¿el gobierno de México estará analizando escenarios?
*El autor es economista.