Buscar
Opinión

Lectura 4:00 min

Generaciones, sonidos; tan sólo trece minutos

Mariano Espinosa Rafful | Siempre hay otros

Y no vale la pena irse de este mundo, sin haberle dado tantito gusto a la vida. Frida Kahlo

En la sobremesa la pregunta era obligada, veremos la LX edición de un juego atractivo por la disparidad de los momios, porque vaya que había diferencia en las tendencias hacia uno y otro equipo, pero lo mejor iba a darse sin balón de por medio y en supuestos tiempos de descanso.

El americano como le nombran es el deporte número uno de los Estados Unidos, esto es innegable, pero la carga emocional venía desde la ida al mercado, y la apuesta con el marchante de las verduras, en serio que me sorprendió el grado de penetración del super tazón en México.

Todo iba bien, imaginamos si decían a las cinco, seguro iniciaba una hora más tarde, y nos dimos a las tareas propias del domingo, ponemos en orden el desorden de la semana anterior, sobre todo en cuanto a los temas para degustar la vida en los días por venir.

Depurar lo que ya no está vigente, pero los comparativos son quizá necesarios, hoy todo es en las redes sociales, los trece minutos de Benito en el medio tiempo, cuando los jugadores toman un respiro para la segunda mitad, cuatro tiempos de quince minutos, que se convierten en tres horas, por la publicidad, quien mantiene los sueldos y salarios de lo que envuelve esa realidad.

Una declaración cultural leo muy temprano, totalmente en español el espectáculo que acaparó la mirada y los mejores momentos latinos en suelo norteamericano, con simbolismos propios de esa América Latina, lastimada, invadida, en la pobreza extrema muchos de los países nombrados por Bad Bunny, en contra del irreverente y enfermo Donald Trump.

La música une a los pueblos, sobre todo cuando un manto de crisis política y recesión económica nos empieza a asfixiar, pero tenemos salud para seguir andando libres, soñar con medir las distancias hacia el futuro, porque ayer domingo nos dieron muchas reflexiones en un solo cantante, con dos invitados iconos de la música, Lady Gaga y Ricky Martín, cuya participación fue pequeña, pero con mensaje en suelo americano.

Un puertorriqueño que para multitudes es orgullo continental, Benito Antonio fue más político que muchos aprendices de este oficio, a pesar de ser calificado por el mandatario norteamericano como “uno de los peores de todos los tiempos”; en el evento más gringo del planeta, mencionó a los países de toda la américa, desde la Patagonia hasta Canadá.

Nos deja lecciones más allá del resultado predecible, ganamos la apuesta, que nunca estuvo en riesgo, la cultura latina en el escenario, arbustos que eran personas, boda, niño dormido, boxeadores, pero sobre todo economía, esa que mantiene a los Estados Unidos como una fuerza discordante sí, pero por encima de la media que asiste a este último encuentro de la temporada sesenta.

Un espectáculo, en resumen, lleno de nostalgias de su niñez, del Nueva York latino, nostalgia e identidad, que nos deja la enseñanza de esa memoria colectiva que no podemos dejar de lado nunca, menos ahora en tiempos de sobresaltos y no de intercepciones.

ENTRE LÍNEAS

Y volviendo al lunes de trabajo continuo, Ricardo Monreal y Marcelo Ebrard, tendrán que aclarar o hacer mutis de los señalamientos de su nuevo partido político, con dineros de Nuevo León suponen y el grito de presidente hacia su gobernador.

Temas relacionados

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí

Últimas noticias

Noticias Recomendadas