Lectura 5:00 min
¿Cuál es la diferencia entre Cuba y el Titanic?
Luis Miguel González | Caja Fuerte
“¿Cuál es la diferencia entre Cuba y el Titanic? El Titanic tenía las luces encendidas cuando se hundió”. Un cubano le contó este chiste a un periodista de la CNN. Sufren pero no pierden el sentido del humor y, sobre todo, no exagera. Ayer, 29 de enero, se quedó a oscuras 57% de la isla en la hora de mayor demanda, la tarde-noche.
Nueve de las 16 unidades de producción termoeléctrica están fuera de servicio. De las plantas eléctricas que funcionan con hidrocarburos, no hay información oficial, pero los números serán parecidos. En La Habana, hay bolsones iluminados en un mar de oscuridad. Fuera de la capital, en estos días es normal que falte la electricidad 20 horas por día.
La situación es mala y será peor. La amenaza de Trump de imponer aranceles a cualquiera que entregue petróleo a Cuba agravará la crisis energética. La Isla necesitaría 110,000 barriles diarios para operar con “normalidad”. Produce por su cuenta 40,000. Recibió 100,000 de Venezuela, en tiempos de Chávez. Este suministro bajó a 58,000, luego a 38,000 y en 2025 eran 27,000.
El año pasado, México mandó más o menos 19,200 barriles diarios, 121% más que en 2024. En 2026, interrumpirá los envíos, ¿alguien lo duda?. Para hacernos una idea de lo que significa vivir con escasez de gasolina a la cubana, piensen que el tiempo de espera para que un particular llene su tanque puede ser de 29 días. Hay una app en la cual se reserva el turno.
Los aranceles podrían ser acompañados de un bloqueo total de las importaciones de petróleo, si se sigue el plan de Marco Rubio, Secretario de Estado del gobierno estadounidense. Él es cubano-americano y un personaje clave para entender a la administración Trump en relación a Cuba. Como funcionario, no ha sido tan elocuente, pero da pistas. En su comparecencia en el Senado, el 27 de enero, afirmó que le gustaría que hubiera un cambio de régimen, pero sugirió que no habría un involucramiento directo como lo hubo en Venezuela.
Todo apunta a que habrá una asfixia económica. Durante años, el régimen cubano se ha quejado de un bloqueo, para referirse a lo que en realidad ha sido un embargo, en el que se ha permitido el envío de medicinas, alimentos, petróleo y dinero. El bloqueo está en el radar y le pegaría con fuerza a un país que vive la peor crisis económica desde que se implantó el régimen comunista, hace 67 años.
La economía ha caído 15% en los últimos cuatro años y enfrenta una situación en la que convive la carestía, la inflación y el desplome de las principales actividades, con una migración masiva. Desde el 2021 han salido del país 2.7 millones de personas, reduciendo la población de 11 millones a alrededor de 8.5 millones. En Turismo recibía 4 millones de turistas en 2019 y ahora están abajo de 2 millones. En azúcar, llegaron a ser el mayor exportador mundial. Ahora la producción se ha desplomado, por la falta de combustible, maquinaria y fertilizantes.
La crisis es tan severa que hasta el presidente Miguel Díaz-Canel tiene que reconocerla y la atribuye a “la acumulación de distorsiones, adversidades, dificultades y errores propios, exacerbados por un cerco externo extremadamente agresivo”.
Al corte del suministro del petróleo, podrían agregarse pronto restricciones en las transacciones financieras y en el número de vuelos. Cada año llegan alrededor de 2,000 millones de dólares en remesas. La inversión extranjera se ha desplomado y los créditos son difíciles de conseguir para un país que casi no genera divisas para pagar. Actualmente, hay 10 aerolíneas que vuelan a Cuba, de las cuales tres son mexicanas: Aeroméxico, Volaris y Viva Aerobus. ¿Por cuánto tiempo seguirán haciéndolo?
En el calendario de Donald Trump, el 2026 es el año en el que acabará con el régimen cubano. Cómo y cuándo lo hará son preguntas que están en el aire. Es un hecho que la dictadura castrista se encuentra en una situación de debilidad extrema, agravada por la captura de Nicolás Maduro, pero hay que tener cuidado con suponer que habrá un desenlace sencillo. El 11 de enero, el Consejo de Defensa Nacional aprobó los planes y medidas para dar paso al Estado de Guerra. Hay ejercicios militares; soldados entrenando a ciudadanos para repeler una agresión externa. El control y la represión al pueblo cubano también se está endureciendo.
¿Qué sigue? Me quedo con una frase que leí en BBC Mundo: “aunque nos devuelvan a la época de las cavernas, esto no va a cambiar”.