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La Cultura de la Paz, Mi Ciudad (III de III)
Pascual Hernández Mergoldd | La cultura de la paz
“Que los capitalinos se queden en casa para que los turistas disfruten la ciudad.” Clara Brugada
1. Hasta hace pocos años, la Ciudad de México era reconocida como una capital de vanguardia y libertades. Tras haber gobernado Iztapalapa en tres periodos, se esperaría que la experiencia de la Jefa de Gobierno se reflejara en una gestión eficaz. Sin embargo, el deterioro es evidente: la ciudad se desmorona. Con disposiciones que afectan la cultura de la paz y a los tejidos sociales, y con acciones y omisiones que obstaculizan derechos como el libre tránsito, la autoridad capitalina contribuye a la polarización. La inacción policial frente a destrozos durante protestas es prueba de ello. Se olvida que los derechos son universales, se ejercen, no se prometen, y deben ser escudos frente al poder, no instrumentos de conveniencia.
La negligencia, la impericia, la indiferencia, la corrupción y la injusticia siempre irritan a la ciudadanía.
2. En vísperas de la inauguración de la Copa Mundial de Futbol, que por tercera ocasión corresponderá a México, la capital exhibe más carencias que soluciones. Confirmada como sede desde 2018, ni autoridades locales ni federales asignaron recursos oportunamente ni actuaron en consecuencia. Hoy, a un mes del campeonato, se recurre a la “operación maquillaje”: esconder ambulantes, franeleros y comercio informal para simular modernidad, capacidad organizativa, estabilidad, seguridad y orden.
Las obras improvisadas refuerzan la incongruencia. Una ciclovía que estrangula la calzada de Tlalpan y un corredor peatonal elevado sobre la Línea 2 del Metro, supuestamente para el Mundial, que genera rechazo vecinal por su inutilidad y por costo, superior a dos mil millones de pesos.
3. Más grave aún resulta el desprecio del oficialismo hacia la educación pública, traducido en una desatención sistemática que ha relegado a México a los últimos lugares en calidad educativa a nivel mundial. En sintonía con la idea de la mandataria local de que “el pueblo bueno y sabio” permaneciera encerrado durante el mundial, el titular de la SEP, como si ignorara el vergonzoso rezago en comprensión de lectura, matemáticas y ciencias -agravado desde 2019-, decidió en un gesto de autoritarismo, improvisación e irresponsabilidad, recortar cinco semanas del calendario escolar: el 5 de junio sería el último día de clases. Coincidentemente, en esa fecha será la graduación de su hijo en una prestigiada y costosa escuela privada de “visión tecnocrática”.
Ante el reclamo social, la Presidenta, con el respaldo de autoridades escolares estatales tuvo que corregir la tarea de su deficiente colaborador e impuso mantener el calendario escolar original. La Ley General de Educación ordena que el calendario escolar debe contener, al menos 187 días efectivos de clase, en violación a esa disposición se pretendió que este ciclo escolar fuese sólo de 157,
4. Por otra parte, recordemos que para estas fechas ya estaría funcionando el nuevo aeropuerto internacional que se edificaba en Texcoco y que, so pretexto de una supuesta corrupción que nunca se comprobó, el expresidente ordenó cancelar y desmantelar lo construido. El aeropuerto Benito Juárez, aun con inversiones millonarias y en obras en proceso, no está preparado para absorber la demanda del Mundial, a diferencia de los aeropuertos de Guadalajara y Monterrey.
5. En un mes se inaugurará la Copa Mundial de Futbol. Deseamos que sea exitosa y sirva para rescatar la cultura de la paz, aunque la realidad de la capital muestra que el oficialismo prefiere el disfraz antes que la solución y presentar una ciudad de ensueño, una Utopía de su Jefa de Gobierno.
* El autor es abogado, negociador y mediador
X: @Phmergoldd