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Cuatro años de guerra en Ucrania
Opinión
La Oficina de Derechos Humanos de la ONU reveló ayer que los ataques rusos contra infraestructura energética de Ucrania han dejado a millones de ciudadanos sin luz y, por lo tanto, sin calefacción en pleno invierno, donde las temperaturas son negativas.
Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Rusia volvió a lanzar un ataque a gran escala el miércoles por la noche contra las infraestructuras energéticas de toda Ucrania.
“Los civiles, que han sufrido bombardeos continuos, se ven ahora obligados a soportar el frío glacial, con temperaturas que bajan hasta los 20 grados bajo cero”, comentó Volker Türk, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los DDHH.
En todo el país, millones de hogares deben conformarse con pocas horas de electricidad al día. Los salones de clases sin calefacción han obligado a cerrar las escuelas.
El próximo 24 de febrero se cumplirán cuatro años del inicio de la guerra. Se trató de una violación al derecho internacional por parte de Rusia al irrumpir en la soberanía de su vecino Ucrania.
Según la Misión de Observación de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, desde el inicio de la guerra, al menos 766 niños han muerto y 2,540 han resultado heridos en Ucrania.
El pasado mes de enero, el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres afirmó que la ley de la selva está sustituyendo al estado de derecho, piedra angular de la paz y seguridad mundiales.
“No puede haber paz sostenible o justa sin rendición de cuentas”, afirmó Guterres. “Debe prevalecer el estado de derecho”.
Esta semana nos enteramos que al menos 1,417 africanos fueron reclutados con engaños por el ejército ruso para la guerra en Ucrania, y más de 300 han perdido la vida allí, según un informe publicado por el colectivo de investigación All Eyes on Wagner (AEOW).
Todo empezó con promesas de empleos bien pagados en Rusia de una agencia de reclutamiento en Nairobi, la capital de Kenia. La agencia AFP pudo entrevistar a Victor, de 28 años; le prometieron que iba a ser vendedor. A Mark, de 32, y Moses, de 27, les dijeron que serían guardias de seguridad. A Erik, de 37, pensó que participaría en deportes de alto nivel.
Les hicieron firmar un contrato escrito en ruso sin que supieran una sola palabra.
Existe un instrumento promovido por la ONU en contra de este tipo de casos: la Convención Internacional contra el Reclutamiento, la Utilización, la Financiación y el Entrenamiento de Mercenarios, adoptada por la Asamblea General de la ONU en 1989 y que entró en vigor en 2001.
Es claro: Guterres tiene razón al decir que nos encontramos bajo la ley de la selva, y sustituye al estado de derecho.
Es imperativo el cese el fuego en Ucrania. Cuatro años y parece que el mundo ya se acostumbró.