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La Comisión Nacional Antimonopolio
Vidal Llerenas Morales | Columna Invitada
La nueva Comisión Nacional Antimonopolio presentó su plan institucional. Primero, se debe destacar la tersa transición de la Comisión Nacional de Competencia a la de Antimonopolio, lo que genera un buen ambiente de negocios en el país, ya que prevalece una comisión con capacidad y autonomía técnica y presupuestal, con un pleno de comisionados ratificados por el senado, para actuar ante a quienes incurran en prácticas no competitivas. Eso es indispensable para el desarrollo de una economía moderna y competitiva. En esta nueva etapa, la autoridad de competencia va a orientar sus acciones a las actividades que tienen mayor impacto en el bienestar de la población, como el sector salud, el de transporte, el agroalimentario, el de servicios financieros y el inmobiliario. El propósito es desconcertar mercados en las áreas de mayor impacto en la calidad de vida de la población, las de mayor relevancia.
En el plan se menciona que facilitar la inversión es una de las prioridades de la nueva comisión. Esto es, en los casos en los que las resoluciones comprometan las posibilidades de inversión, se debe valorar esta posibilidad al momento de emitir las mismas, para valorar también esta prioridad. De hecho, la prioridad será contribuir a desconcentrar mercados y sancionar prácticas no competitivas Justo en áreas en las que la mayor competencia va a contribuir a mayor inversión en sectores en clave de la economía. Esto es, detonar inversión será parte de la política antimonopolios, eso va a contribuir a generar innovación y nuevas actividades productivas. La política industrial no necesariamente es contradictoria al combate de los monopolios, por el contrario, es posible promover las actividades productivas que convienen al país y, al mismo tiempo evitar las concentraciones.
La buena noticia es que el país conserva una autoridad antimonopolio sólida, con autonomía, con capacidad técnica, que corresponde a los compromisos establecidos en los tratados comerciales que ha firmado México, pero ahora con un énfasis en actuar en las áreas con mayor impacto en el bienestar de la población y en las que la desconcentración pueda generar mayor inversión.
La actividad de la comisión, de carácter técnico, va a contribuir a construir un buen ambiente para la inversión y los negocios, sin ser un obstáculo para las políticas industriales, que buscan fortalecer las áreas en las que México cuenta con ventajas comparativas, y en la que buscan consolidar otras nuevas, que nos conviene en el nuevo entorno global, y para generar mayor inversión y empleo.