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China, el imperio tecnológico
Fausto Pretelin Muñoz de Cote | Globali… ¿qué?
Las calles son el alma de las ciudades. Las de Beijing miden el pulso a los avances tecnológicos aplicados en la industria automotriz; las de Chongqing, reflejan la estética lúdica de la arquitectura a través de rascacielos atravesados por jardines desde elevadas alturas.
En un enorme centro comercial ubicado en lo que fueron unas instalaciones para deportistas durante la Olimpiada Beijing 2008, se pueden encontrar varias agencias de autos eléctricos. En efecto, entre un McDonald’s y una tiende Ikea.
La amplia gama incluye algunos que aplican masajes a los conductores y pasajeros; otros tienen una casa para acampar en el techo. Las funciones tecnológicas son amplias y en ocasiones inimaginables.
Con la llegada del presidente Trump a la Casa Blanca la “nube” de palabras que sale del despacho oval se conforma por una que es su eje central: proteccionismo. Los medios de comunicación asimilan la retórica del presidente hablando de aranceles, cuotas, tarifas y, lo peor, sanciones.
Sin embargo, las fuerzas que están remodelando el panorama tecnológico mundial, no son conocidas al detalle.
China ha construido un ecosistema tecnológico amplio y muy orientado a la ingeniería y la resolución de problemas aplicados.
Mediante una educación técnica y una formación de la mano de obra muy extensas, forma un número muy grande de ingenieros capacitados para perfeccionar procesos, apoyar la fabricación y desplegar tecnologías de manera eficiente.
China ha desarrollado claras fortalezas en sectores colindantes con la manufactura e intensivos en ingeniería, como son las baterías, la energía solar, los drones y los coches eléctricos.
El sector verde ha sido abandonado por Trump, y como sabemos, los espacios están para ser llenados, en este caso, China lleva una amplia ventaja a Estados Unidos en el sector. Todos los paneles solares del mundo son producidos por los chinos.
También China es líder en la producción de automóviles eléctricos; el propio Musk pidió al presidente Trump que disminuyera los aranceles a la industria automotriz china porque la mayoría de los componentes de Tesla provienen de China.
En telecomunicaciones, empresas como Huawei se ubican en la punta de la manufactura del 5G y en plataformas de redes sociales han desarrollado las suyas: Tencent (equivalente a Meta), Alibaba (compite con Amazon en el e-commerce en el mundo), Baidu, su principal buscador, o Byte Dance/Tik Tok que ha conquistado el mercado mundial de los más jóvenes.
Tencent controla un 70% del mercado mundial de los videojuegos. Su origen hay que ubicarlo en un dormitorio de la Universidad de Shenzhen. El estudiante Pony Ma y un grupo de amigos narraron aprovecharon el apoyo de la agencia local de Desarrollo de Shenzhen, que creó el clima propicio para la innovación.
Al caminar por Beijing y observar la enorme cantidad de modelos de coches eléctricos, uno solo puede reflexionar y tratar de responder la siguiente pregunta: ¿Cómo ocurrió la revolución tecnológica?
La respuesta es clara, menos grilla y show político, y más investigación y desarrollo.