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Opinión

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Toyota, la represalia

Toyota está siendo presionada por el gobierno mexicano porque interpuso un juicio de nulidad en contra de la NOM de eficiencia energética.

El gobierno calderonista no está actuando en función de una política pública de promoción de las inversiones; si ése hubiera sido el caso, la pregunta es ¿por qué lo hicieron al final de la administración?

El piloto de Toyota en México, José Manuel del Barrio, es cuidadoso al extremo con sus dichos y nunca menciona la palabra represalia, pero su referencia no deja lugar a dudas de que se trata de eso.

Cuenta que el 15 de septiembre de este año, el gobierno mexicano fue notificado de que Toyota había obtenido una suspensión provisional por el juicio de nulidad que presentó respecto de la norma de eficiencia energética.

Y 20 días después -advierte-, el 5 de octubre, la autoridad presenta cambios al decreto automotriz ante la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer).

Tales cambios incluyeron un artículo transitorio que le da salida a otros fabricantes que tienen una producción de 50,000 unidades, pero se excluye a Toyota.

El cambio al decreto automotriz -dice- no obedece a una política pública de promoción de las inversiones; si ése hubiera sido el caso, la pregunta es ¿por qué lo hicieron al final de la administración?

Hay que recordar que la norma eficiencia energética que pretende poner en vigor el gobierno federal ha causado una enorme oposición de prácticamente toda la industria.

El Presidente y Director General de Toyota México apunta que el decreto automotriz es muy puntual.

Exige, en primer lugar, una inversión mínima de 100 millones de dólares y una producción anual de 50,000 unidades, para cumplir con el decreto automotriz. En ese sentido, asegura el directivo, Toyota ha cumplido con el decreto automotriz puntualmente desde que éste fue creado.

Desde entonces, (el decreto) permitía un crecimiento del ritmo de producción para alcanzar, a partir de que las empresas anuncian su inversión de 100 millones de dólares. Y daba un periodo de tres años para que lograr la producción de las 50,000 unidades.

A partir de que Toyota alcanzó la producción de las 50,000 unidades en el plazo establecido por el decreto, todos los años ha cumplido el nivel mínimo de producción que el decreto marca.

La diferencia con respecto a la autoridad es que Toyota sostiene que sí ha cumplido puntualmente con el decreto.

Tan es así que todos los años ha recibido la renovación de su registro como empresa fabricante, bajo las reglas del decreto.

Incluso el propio decreto permitió que luego de la crisis financiera del 2008 -que llevó a una caída importante de la producción de todas las marcas en México- las empresas pudieran tener un nivel inferior a las 50,000 unidades, pero superior a 30,000. En ese año, dos empresas (Toyota, una de ellas) estuvieron en el supuesto del decreto. A Toyota -explica- no sólo se le debe de ver como una empresa que tiene una planta de manufactura en Baja California -donde produce las 50,000 unidades-, sino como parte de un conjunto de plantas de manufactura en América del Norte, en donde tiene 11.

Esas 11 plantas de manufactura le compraron a proveedores establecidos en México 800 millones de dólares de autopartes, en el 2002, cuando llegó al país.

En el 2007, cinco años después de su arribo, el monto de las compras de las plantas de manufactura fue por 1,900 millones de dólares; la cifra creció 140% en cinco años.

Después, vino la crisis y se cayeron los mercados automotrices. Con el tiempo, se han restablecido las compras y el año pasado fueron por 1,200 millones de dólares; registraron un crecimiento de 50 por ciento.

José Manuel del Barrio explica el modelo de negocio de Toyota.

En México, lleva 10 años operando. Hoy, tiene una planta que alcanzó un ritmo de producción de 50,000 unidades en el 2007, cinco años después de que llegó al país.

En Brasil, por ejemplo, tardó 40 años en tener una planta de manufactura y en América del Norte tardó 25 años en tener una en Estados Unidos.

La reciente alianza de Toyota con Mazda implica una inversión adicional que permitirá duplicar la producción en el país y ratifica la visión estratégica de Toyota en México.

El ejecutivo cuida sus palabras pero ratifica que la modificación del decreto automotriz sólo afecta a Toyota y no fue consensuada con la industria.

Gloria Guevara, carisma

En la difícil e históricamente divida industria turística, coinciden en que al final de la administración calderonista, la funcionaria más carismática y reconocida tanto en México como en el extranjero es la secretaria de Turismo, Gloria Guevara. Por lo más importante es que, más allá del carisma o el reconocimiento, hizo un sólido trabajo por la industria sin chimeneas del país.

CUENTOS VERAS

Adriana Valladares es la nueva presidenta y directora de Burson-Marsteller México. Luego del impulso que le dio a Sony México, sin duda, Valladares renovará a esa importante agencia.

Twitter: @marco_mares

marcomares@eleconomista.com.mx

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