Buscar
Opinión

Lectura 4:00 min

Segmentación tarifaria en banda ancha

La decisión de la Corte de Apelaciones del Distrito de Columbia en Estados Unidos de dar la razón a Verizon sobre la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) acerca de su potestad de regular a los proveedores de banda ancha de ese país ha tenido repercusiones globales. De forma inmediata, el acuerdo entre Netflix y Comcast para la no degradación de la señal del proveedor de contenidos visuales se puede denominar como la primera consecuencia del golpe en las cortes de justicia estadounidense del modelo de Internet abierto implementado por la FCC desde el 2010. Desde entonces, en diversas jurisdicciones los pedidos para que los proveedores de contenido visual paguen a los proveedores de banda ancha por el uso de sus redes se ha incrementado.

Una consecuencia menos difundida en medios de prensa tradicionales es el interés de los operadores estadounidenses en trasladar el modelo de tarifas por descarga generalmente aceptado en el mundo móvil al fijo. Según los comentarios de dos de sus más fuertes impulsores AT&T y Comcast , lo que se busca es democratizar el acceso a Internet eliminando el subsidio artificial que representa la tarifa plana y que consiste en el sobreprecio que pagan los consumidores de pocos datos de descarga mensual frente a aquéllos que hacen un uso intenso de su conexión de Internet. Signals Telecom Consulting destaca que mientras los operadores estadounidenses que más activos se encuentran haciendo este tipo de implementaciones son los proveedores de banda ancha fija en América Latina, los primeros llamados a emular esta práctica provienen de los operadores móviles. La queja principal es la imposibilidad de continuar comercializando planes ilimitados de banda ancha.

El interés de los proveedores de Internet en imponer montos de descargas menores para cada cliente responde al aumento en uso de portales que ofrecen servicios de video (por ejemplo, Netflix, Youtube) u otras aplicaciones que requieren una fuerte utilización de datos. Para los operadores la segmentación tarifaria por descarga es una forma eficiente para administrar el congestionamiento de tráfico en sus redes que el uso indiscriminado de descargas de video, sonido o el uso de aplicaciones que requieren ser utilizadas en tiempo real puede provocar. En otras palabras, los operadores buscan incrementar el costo de uso de Internet para (mayormente) aquellos usuarios que más lo utilizan.

Independientemente de la posición que los gobiernos de América Latina y el Caribe asuman en la discusión de temas de neutralidad de red, planes de conectividad o el rol de la empresa privada como motor de expansión de las telecomunicaciones, el modelo histórico de facturación plana parece vivir sus últimos días.

La proliferación de contenidos pesados junto con el incremento en el número de usuarios ha incrementado la presión en las redes de los operadores quienes ven afectada no siempre sin castigo gubernamental la calidad de sus servicios. Obviamente la otra lectura que se puede hacer del comportamiento de los prestadores de servicios es que éstos buscan limitar la inversión en infraestructura para maximizar sus ganancias, lo que es una actitud entendible, pues son entidades privadas que buscan beneficiar a sus accionistas.

Lo que queda claro es que los operadores se alinearán con el modelo regulatorio que se apruebe en su mercado. En este sentido, es importante para los organismos de toma de decisión que entiendan que varios aspectos que pueden parecer novedosos como los topes de descarga o la degradación de velocidad en planes ilimitados es una realidad que lleva años en América Latina. Asimismo, deben sopesar las repercusiones de cualquier decisión que puedan implementar en términos de tarifas, inversión y expansión de redes.

José F. Otero es presidente de Signals Telecom Group.

Twitter: @Jose_F_Otero

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí

Últimas noticias

Noticias Recomendadas