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Porqué Miguel Alemán no quiso ser presidente
Durante una conversación en donde alguna vez fue la sala de su casa paterna, Miguel Alemán Velasco cuenta que nunca quiso ser Presidente, por lo que eso implicaba, y la forma en que se consiguió un testigo para su boda. Esta es parte de esa plática.
( )Yo nunca quise ser Presidente de México, sí tenía familia. Si yo hubiera sido soltero, posiblemente, pero fui hijo de un Presidente y sé que es ser hijo de un Presidente. Cuando (mi padre) era Secretario de Gobernación y luego jefe de la campaña de Ávila Camacho en el Colegio México, el único que traía un pin de Ávila Camacho era yo y me daban pamba en el recreo. Me lo quité y mi papá me dijo ¿Qué pasó?, póntelo y le dije papá es que tengo problemas en la escuela, tu póntelo, hasta que me empezaron a respetar. Todos eran almacenistas y bueno gana Ávila Camacho, y empezaron a verme diferente. Me dijo mira, lo que pase no es contra tí, no es nada personal, es contra la vida, que te tocó. No te vayas a amargar porque, te repito, no es contra tí, puede ser envidia, puede ser otra cosa, política .
Luego recuerda cuando decidió casarse.
En la época de López Mateos, me invitó el PRI para ser candidato por Veracruz, por Acayucan, tierra de mi abuelo, pero yo dije no voy, primero porque estaba enamorado y andaba viendo si me casaba o no, pero mi mamá quería que me casara con otra muchacha, ya me había comprometido, andaba en una bronca personal.
No estaba yo listo. Total, me habla el señor Presidente y me invita a desayunar y voy a su casa. Fuimos a desayunar. Había una taza de café, un cenicero lleno de cigarrillos elegantes y los ovalados, los Delicados, y otro cenicero lleno de aspirinas y un café. Eso es lo que él desayunaba. Yo si pedí dos huevos revueltos, las aspirinas no me gustan y no fumo.
Le platiqué: no lo voy a aceptar (la candidatura).
¿Cuál es su asunto?, preguntó el presidente.
Pues me quiero casar, pero no puedo, porque mi mamá no quiere, ya me corrió de mi casa, mi papá tiene que estar apoyando a mi mamá.
¿Y usted se quiere casar? Sí, pues sí.
¿Ella quiere dejar el cine?
Ya quedamos en eso y yo nada de política. Lo voy hacer a pesar de que no estén de acuerdo.
Su papá regresa hoy de España. Yo lo veo mañana pero dele este número de teléfono y que me llame ahorita. Lo voy a tachar de la lista, mire parece cámara juniors. Aquí están todos los hijos de todos (estaba Cuauhtémoc Cárdenas y una bola de jóvenes). Me salva usted como no tiene idea porque voy a quitar a muchos. Entonces ahora el Presidente le debe una. ¿En que lo ayudo?
Vaya usted de testigo a mi boda.
Sí. Si yo hubiera tomado esa misma decisión ahorita sería yo muy feliz.
Cuenta que se fue volado a su casa donde ocurrió otra conversación, ahora con su padre.
Me voy a casar.
¿Cómo que te vas a casar? Ya ves tú mamá y ¿Dónde quieres casarte?
Yo quisiera casarme por lo civil aquí en mi casa.
¿Pero cómo te vas a casar aquí? No va a querer tú mamá, no te va a dejar, además ¿ya lo pensaste bien?, ¿y quién va venir a esta boda? No va a venir nadie.
Ya tengo un invitado y pienso invitarlo.
¿A quién?
Pues al presidente López Mateos.
¿Tú quieres que yo moleste al Presidente para hacer aquí un espectáculo?
No, me dijo que le llamaras a este teléfono, ahorita.
Entonces, cuenta que su padre se fue al otro escritorio donde había un teléfono y le habló, mientras él estaba sentado muerto de la risa.
Regresó y le dijo tenemos que convencer a tu mamá .
Y se casó, conforme a sus planes.