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Opinión

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Para México es más rentable exportar personas que petróleo

“El exiliado mira hacia el pasado, lamiéndose las heridas; el inmigrante mira hacia el futuro, dispuesto a aprovechar las oportunidades a su alcance.”

― Isabel Allende  

En este año en México, los ingresos por remesas superarán los 45,000 millones de dólares ignorando al Covid-19, promediando 391.98 dólares por remesa, cifras sorprendentes ya que, desde mediados de marzo, los estadounidenses han presentado más de 30 millones de solicitudes de subsidios por desempleo.  

Uno de cada tres mexicanos migrantes en los Estados Unidos sorteó la pandemia de Covid-19 sin servicios de salud, más de 3,000 connacionales fallecieron en ese país.  

Del total de 38.8 millones de migrantes, el 19.8% laboró en la agricultura, el 11.7% en la manufactura de alimentos, el 6.1% en el comercio mayorista, el 4.4% en la manufactura de productos químicos, plástico y caucho, el 4.0% en los servicios de transportación, mensajería y almacenamiento, el 1.3% en los hospitales y el 2.0% en otros servicios de salud.  

La crisis de Covid-19 ha impactado al mercado laboral estadounidense, y la tasa de desempleo de la población migrante mexicana pasó de 6.6% en marzo a 17.1% en abril de 2020. Actualmente, la tasa de desempleo ha disminuido, y entre mayo y junio de 2021 se ubicó en 4.7%.  

De esa manera México se convirtió en el tercer país en el mundo con mayor captación de remesas, tan solo detrás de China y la India. No obstante que el Banco Mundial pronosticara que en 2020 y 2021 las remesas descenderían 7.0% en promedio anual debido a la pandemia de Covid-19.  

México, Pakistán y Bangladesh fueron los únicos tres países del planeta que registraron crecimiento positivo de las remesas durante 2020.  

A pesar de que en marzo de 2020 se inició la paralización de la economía estadounidense para evitar la propagación del coronavirus, los envíos de remesas registraron cifras récord y totalizaron 40,601 millones de dólares, promediando 377.45 dólares por remesa enviada.  

La población migrante en Estados Unidos de origen mexicano tiene una estructura demográfica diferenciada. Mientras la población de primera generación muestra una composición predominantemente laboral, 86.4% tiene entre 15 y 64 años, la población de la segunda y tercera generación se concentra en los grupos más jóvenes, 23.8% y 26.8% tienen entre 0 y 9 años respectivamente.  

Actualmente, más de la tercera parte de las personas nacidas en México residentes en Estados Unidos han obtenido la ciudadanía vía la naturalización; cifra que ha aumentado, de 2.5 millones en 2006 a 4.1 millones en 2019. Durante la segunda década del siglo XXI, el número de mujeres naturalizadas es superior al de los hombres.  

En el mercado laboral estadounidense se visibilizan algunas de las condiciones de desventaja de las mujeres migrantes. En 2020, pese a haber un mayor porcentaje de ellas con nivel educativo más elevado, el salario promedio de las mujeres con escolaridad profesional o posgrado (51,478 dólares), fue inferior a lo que reciben los hombres (84,660 dólares).  

El 21.5% de los hombres ocupados nacidos en México gana más de 60,000 dólares, en el caso de las mujeres es solo el 10.5% de la población ocupada.  

De los 38.8 millones de migrantes mexicanos, 11.5 millones son de primera generación, 13.8 millones de segunda y 13.5 millones de tercera. Casi el 50% de los migrantes de segunda y tercera generación cuentan con acceso a cobertura médica.  

Los migrantes en el mundo, jugaron un papel fundamental para que los sectores esenciales pudieran continuar operando en los meses más complicados de la pandemia, asumiendo buena parte de los riesgos.  

¡Los mexicanos arriesgaron la vida por sus familias!

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