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Nicolás Maduro ya extraña a Santos
En menos de 48 horas tres sismos geoestratégicos han sacudido al mundo.
Lo elemental: Iván Duque no es Juan Manuel Santos. Lo trascendente: Duque ha descrito a Nicolás Maduro como lo que es, dictador. Lo que viene: enfrentamientos verbales entre Duque y Santos, y mucho más.
Lo elemental: Donald Trump amenaza a los amigos comerciales de Irán. Lo trascendente: Federica Mogherini, alta representante para Asuntos Exteriores de la Unión Europea, desoye la amenaza al asegurar que el Acuerdo de Viena (nuclear) va bien y que el comercio con el país persa seguirá. Lo que viene: pataleos de Trump, y algo más.
Lo no habitual: Arabia Saudita responde con furia en contra de Canadá. Lo elemental: Chrystia Freeland, ministra de Exteriores de Canadá, se dice “alarmada tras el encarcelamiento de Samar Badaui”, luchadora por la igualdad entre mujeres y hombres. Lo que viene: expulsión de embajadores.
No hay día sin sismos geopolíticos. Al parecer es uno de los rasgos de nuestra era.
El viernes 17 de julio Iván Duque se presentó en la televisión de Miami para compartir con el periodista Jamie Bayly los planes que tiene en su agenda bilateral con Maduro: sacará a Colombia de Unasur por considerarla “caja de resonancia de la dictadura”; recordó que Latinoamérica ha dejado perder a Venezuela a través de la “indiferencia” ya que “muchos países guardaron silencio”.
Bayly le preguntó si mantendrá abierta la embajada de su país en Caracas. Duque, primero, recordó el “gesto” de Santos al no haber reconocido los resultados de las elecciones presidenciales del 20 de mayo pasado. Después aseguró que un acto congruente será el mantenimiento de las relaciones, pero retirando al embajador para que sea el encargado de negocios quien mantenga el contacto.
Duque ya fue a la Corte Internacional de Justicia de La Haya para acusar a Nicolás Maduro de haber cometido crímenes de lesa humanidad. La carta la firmaron 76 senadores colombianos y 50 congresistas chilenos. Con base en el artículo 7 del Estatuto de Roma, Duque llevó pruebas sobre casos de desapariciones forzadas por parte del gobierno de Maduro.
Duque, en otra entrevista, con el periodista Álvaro García el 31 de julio del año pasado, recalcó el tema de la indiferencia de Latinoamérica en el caso venezolano y reveló su deseo de que otros presidentes latinoamericanos acudam a La Haya para insistir como él lo hizo en la apertura de un camino para que se abriera el expediente de observación preliminar. No sucedió.
En efecto, Maduro ya extraña a Santos. Durante una entrevista que el hoy expresidente concedió a la agencia AFP la semana pasada, dijo que ve “cerca” la caída de Maduro. Una semana después Maduro se la cobró al señalarlo como culpable del supuesto atentado en su contra, que dos drones iban a detonar. “No tengo duda que el nombre de Juan Manuel Santos está tras este atentado (...) ordenado desde Bogotá”.
Santos, para Maduro, hoy es un dulce angelito en comparación con Duque.
El nuevo presidente de Colombia le dará un giro geoestratégico a la región. México también estrenará presidente, pero al parecer, no será aliado de Duque en el tema venezolano.
(Mañana en este espacio : el caso Mogherini)