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Me da asquito
Hay que revalorar la tolerancia. Diario observamos muestras de desprecio a lo diferente , lo que en el fondo atenta contra los derechos fundamentales.
La tolerancia es un elemento intrínseco de la democracia. Vivir en sociedad presupone la existencia de una diversidad de opiniones, preferencias y proyectos políticos. La democracia otorga a la sociedad un procedimiento institucionalizado y pacífico para dirimir esas diferencias en el marco de la igualdad de derechos ciudadanos.
En México, necesitamos revalorar a la tolerancia. Cada día observamos en nuestro país muestras de desprecio a lo diferente que en el fondo atentan contra los derechos fundamentales de las personas. Estas manifestaciones discriminan, segregan y generan agresión y odio. ¿Necesitamos en nuestro país abonar a la violencia?
En México hay personas que creen que sí. Vale mencionar un ejemplo reciente protagonizado por el gobernador de Jalisco, Emilio González.
Durante la inauguración de la II Cumbre Iberoamericana de las Familias, donde estaba presente el cardenal Sandoval Íñiguez, el Gobernador de esa entidad, expresó: Para mí sí, matrimonio sí es un hombre y una mujer, porque ¿qué quieren?, uno es a la antigüita y uno es así. A lo otro, como dicen, todavía no le he perdido el asquito a aquello .
Este tipo de manifestaciones ofende, lastima y enoja. En su respuesta a la queja de la Comisión de Derechos Humanos de Jalisco, Emilio González argumenta que es una opinión personal y no la política que se sigue desde su gobierno y defiende el derecho a emitir su opinión. Para empezar, su opinión no puede ser considerada como personal si fue expresada en su calidad de autoridad en un acto público. Segundo, demuestra un desprecio hacia un sector de sus gobernados y hacia la ley. Tercero, denota su falta de sensibilidad política y su desdén por bien común. Y, finalmente, nos muestra cuán intolerante es él.
En el contexto de violencia en el que estamos viviendo, ¿era necesario? No.
¿Abonó a la violencia? Sí. ¿Para qué? ¿Sabrá que la intolerancia es un obstáculo a la sana convivencia? ¿O pensará que sólo los que piensan como él y son como él tienen cabida en el país?
La tolerancia debe regir las expresiones y la conducta de todos los miembros de nuestra comunidad: ciudadanos, actores políticos, grupos religiosos, organizaciones y, sobre todo, nuestros gobernantes.
Ellos fueron elegidos democráticamente para gobernar para todos sin distingo. La tolerancia es la garantía que tenemos para una convivencia pacífica y civilizada donde se respeten los derechos de todos los miembros de nuestra sociedad.
grojas@eleconomista.com.mx