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#LadyChoque
La metáfora de “barrer las escaleras de arriba hacía abajo” aplicada a la corrupción, significa, según Perogrullo, que si el funcionario que está arriba en el organigrama es honesto, los que le siguen en el escalafón deben serlo también. Si el de arriba no barre su peldaño, lo más probable es que el del siguiente escalón tampoco barra y así sucesivamente hasta que la inmundicia provoque que la escalera no funcione. La misma metáfora funciona con el tráfico de influencias y la prepotencia que son formas más sutiles de corrupción. Si el jefe trafica con influencias los de los escalones de abajo lo harán. Si el dirigente es prepotente con sus subordinados, éstos lo serán con sus subalternos y al final el que pagará los platos rotos será el hombre de la calle, el ciudadano de a pie.
El martes, en la mañanera en palacio, una reportera, después de explicar las intenciones de la Fiscalía General de la República (FGR) de procesar a un columnista y a un activista por la difusión de los audios que provocaron que la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en contra de las intenciones de Alejandro Gertz Manero, pusiera en libertad a Alejandra Cuevas y otorgara un amparo a Laura Morán, interrogó al presidente: ¿No ha reconsiderado justo que por éste actuar el fiscal deba rendir cuentas? La respuesta del mandatario contiene un alto grado de adhesión hacía Gertz: “No estoy pensando en intervenir, en inmiscuirme en un asunto que tiene que ver con una institución independiente; sólo que hubiese una cuestión grave, eso es lo que establece la ley”. Se le insistió si no consideraba graves todas las imputaciones que hay en contra del fiscal. El Ejecutivo federal respondió: “No lo considero, no lo considero”. (Sin comentarios)
Ese mismo día comenzó a circular en las redes sociales el video titulado #LadyChoque: Una supuesta empleada de la Fiscalía General de la República, es decir un supuesto peldaño de la escalera en la que hasta arriba está el fiscal Gertz, siguiendo el ejemplo de su presunto jefe, o sea “a la manera de Manero” se pasó de lanza cuando le pegó con su auto al triciclo de un repartidor de botellones de agua.
La señora de entre 35 y 40 años de edad, uniformada, culpable del incidente, con un actitud clasista digna de mejor coche y una prepotencia que la cámara enseguida detectó, sostuvo el siguiente diálogo con el repartidor de botellones quien grabó la escena: ¿Quieres que marque a la policía para que venga? —preguntó Lady perdona-vidas. (Le faltó amenazarlo con pasar 528 días en la cárcel).
Si quieres márcales —respondió el joven seguro. Tú me pegaste a mí, yo no te pegué a ti.
No quiero pelear contigo —dijo Lady peso-completo como si el chavo fuera mini-mosca. Lamento mucho por lo que estás pasando, me rayaste el carro —dice la falsamente afligida Lady Rolls-Royce
¿Por lo que estoy pasando? —pregunta el alivianado joven con tono burlón. Si me acabas de pegar. Tú me pegaste a mí.
No tengo cabeza amigo, no me obligues a venir con más gente —expresa Lady chantaje
Yo no tengo miedo —manifiesta el repartidor con gesto de “por mí tráete a toda tu familia”.
Aquí adelante está la agencia y con una llamada, va a venir todo mi equipo —amenaza Lady sin aclarar cuál es su equipo; ¿está en la liguilla o alcanzó repechaje? Amigo, ¿sabes cuánto cuesta mi fascia? ¿Me vas a pagar mi golpe amigo? —formula Lady falsa-amiga y víctima farsante.
Yo no necesito pagar, tú me aventaste el carro —opina el joven que se da cuenta que el auto de Lady si bien está sucio no tiene placas y lo graba.
#LadyChoque se percata que si alguien cometió una pendejada fue ella. Huye. Si de verdad trabaja en la fiscalía y tiene la misma suerte del escalón de mero arriba, no tiene nada que temer: saldrá indemne.